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14.11.09

faustoArt Cinema: 2012 (2009)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

2012 (2009)

Bienvenidos al fin del mundo

Por fin han estrenado una de las películas que más ganas tenía de ver. Hablo de "2012", de Roland Emerich, director obsesionado con el fin del mundo y el apocalipsis, y director de películas como "El Día de Mañana", "Independence Day", o la horripilante "10.000 B.C".

Estaba deseando verla, porque las imágenes que aparecían en los sucesivos trailers que han ido apareciendo eran simplemten apabullantes, y claro, a mí, coleccionista de experiencias audiovisuales, se me hacía la boca agua solo de imaginar hasta donde habría sido capaz Emmerich de llegar.

Y señores, debo decirlo, y en voz muy alta. Bajo mi punto de vista, en "2012" se pueden encontrar algunas de las imágenes más extraordinarias que jamás he visto en mi vida en una película. Así de claro, así de crudo. Ver esta película en pantalla grande, es asistir a un espectáculo que prácticamente pone al límite toda la tecnología audiovisual que existe hoy por hoy en lo que tiene que ver con el cine. En determinados momentos da una verdadera sensación de vértigo, y de que ya no se puede ir mucho más allá en cuanto a lo que se puede enseñar en una pantalla. Y creo que con esto lo digo todo.

Pero bueno, lógicamente hay mucho más que decir, así que vayamos por partes.

La ciudad de Los Ángeles hundiéndose en el mar.

2012 es una película de desastres, en el sentido más literal de la palabra, y por lo tanto es heredera de la misma fórmula que ya viéramos en las antiguas "El Coloso en Llamas", "Terremoto", etc. O en la nueva escuela, "Un pueblo llamado Dante's Peak", "Twister", "Deep Impact", o la película del mismo director "El Día de Mañana". El título de la película hace alusión a una fecha que parece ser que aparece en el calendario maya (he leído por ahí que esto no es del todo correcto) en la que se propone la fecha del 21-12-2012 como fecha del fin del mundo. Por lo tanto, parece que el título sugiere un componente religioso en la película. Debo decir (aviso de nuevo de los spoilers, luego no se me queje la audiencia) que la película poco o nada tiene que ver con el mensaje apocalíptico, que se pierde casi totalmente, y al que solo se menciona en una muy breve secuencia. El hilo conductor de la película es mucho más prosaico, y gira en torno a unas erupciones en la superficie solar. El argumento principal es sólido, hablando siempre desde el punto de vista de una persona cuyos conocimientos de astrofísica son poco menos que nulos. Estas erupciones afectan a la tierra, y a su corteza terrestre, que empieza a cambiar de forma súbita. Probablemente si nos ponemos a investigar desde una perspectiva científica, encontremos grandísimas carencias, pero no creo que el objetivo de la película sea realizar un tratado sobre el tema.

De esta forma, el hilo conductor queda desplazado a un segundo término, y la atención de la película se centra en dos personajes, por un lado un escritor con problemas familiares, y por otro uno de los asesores del presidente. Y es a través de la mirada de estos personajes, que el director nos va guiando a través de una sucesión de escenas impactantes, centrándose la atención en el drama humano, todo muy melodramático y americano.

La verdad es que ya conocíamos este esquema, pues es el mismo de películas como Deep Impact, por poner un ejemplo. Desde un punto de vista estrictamente personal, me gustaría que se centrase más la atención en la parte científica, o en la parte práctica, pero dado que se trata de una superproducción hollywodiense, no sería una buena idea limitar la audiencia a un sector mínimo de la audiencia potencial, y por eso se busca ver la situación desde el punto de vista "más pequeño", centrándose por lo tanto en una familia de clase media americana, con la madre, el padre, el novio de la madre y....

Si señores, y los niños.

La cordillera del Himalaya, hinundándose

El mayor problema de la película, para mí gusto, es que el dramatismo se pierde en una sucesión de gags y situaciones que rompen la "suspensión de la incredulidad". Es bien cierto que la potencia de las imágenes te mete en faena de nuevo en un momento, pero un desarrollo absolutamente predecible y lineal con unos personajes tan planos que dan entre pena y asco, te sacan contínuamente de la "salsa". Bajo mi punto de vista es una pena, porque la película tenía potencial para ser una verdadera obra maestra, pero esta perspectiva tan extremadamente vulgar la hace bajar al mundo de lo mundano, y ni siquiera su puesta en escena es capaz de paliar este enorme defecto.

Pero más allá de sus defectos están sus virtudes, y estas son, como ya he dicho, su puesta en escena, que la hace estar entre las películas más espectaculares a nivel audiovisual de toda la historia del cine. El nivel de perfección visual es altísimo, y en un porcentaje elevadísimo de las ocasiones nos olvidamos por completo de que se trata de imágenes sintéticas generadas por ordenador, así de alto es el nivel de fotorrealismo de las imágenes. Terremotos, fallas, explosiones, tsunamis... Un ir y venir que sirve de claro homenaje a toda la historia del subgénero del cine de desastres, con escenas que nos aluden a situaciones concretas de algunas películas inolvidables, como Poseidón, o Volcano.

El sonido está a la altura de las circunstancias, y nos encontramos con un dinamismo espectacular, que hará temblar el cine de arriba abajo, así que si podéis ir a un cine con un sistema de sonido muy potente, no dejéis de hacerlo, llegará a revolveros el estómago, lo aseguro. La música, de Harald Kloser, acompaña pero sin destacar, sabiendo transmitir las emociones adecuadas en los momentos necesarios.



Como podéis ver la cosa tampoco es que de mucho más de si. Podríamos resumirlo como una película americana mediocre, pero que cuenta con algunas de las imágenes más potentes que jamás se han visto en el cine. He de reconocer, para mi alegría, que la película no tiene momentos tan patéticos o ridículos como en otras producciones de Emmerich, y serán muy pocos los momentos en que nos hará sentir vergüenza ajena (estoy convencido de que lo hace adrede, y que se regodea haciéndolo). Si queréis saber mi opinión más personal, os diré que no dejéis de verla, pues las sensaciones que os va a transmitir, yo no recuerdo haberlas tenido con ninguna otra producción. Si no os va este tipo de cine, os gusta el cine más serio, o más preocupado por no caer en incongruencias, os recomiendo que la obviéis y vayáis a ver otra cosa, pero si queréis ver como se parte el vaticano a la mitad.... Bueno, creo que con eso lo he dicho todo ;D

2.11.09

Suspensión de Incredulidad

Reflexionaba yo sobre el concepto de Suspensión de Incredulidad.


Se trata de un término que conocí hace poco navegando por ahí. Acuñado en el siglo XIX, se trata de un concepto asociado al mundo de la narrativa, y que hace que una persona pueda, durante el tiempo que está leyendo un libro, o viendo una película, “creerse” lo que está pasando. De esta forma, por ejemplo, en un cuento de hadas, nos parece lo más normal del mundo que haya hadas, o en una película de acción, nos parece de lo más corriente que un tiranosaurio persiga a unos pobres campistas. ¿Por qué ocurre esto? Porque el ser humano tiene la capacidad de, dado un conjunto de reglas, asumir como lógicos los procesos que no se las saltan. Se trata de un concepto bastante obv io, y sin embargo genial, dado que es gracias a esta capacidad que pueden existir no ya solo complejos mundos dentro del entorno de la narrativa, sino posiblemente nuestra capacidad para entender el mundo que tenemos a nuestro alrededor también dependa en cierta medida de esta capacidad, que no deja de ser otra forma de llamar a la capacidad de abstracción.


El ser humano es capaz, en el mundo narrativo, de, dado
un conjunto de reglas coherente, aceptar como válidos
los hechos que no se salgan de dicho conjunto. Un buen ejemplo de ello
es Alicia en Pais de las Maravillas, de Carroll.


Curioso es el caso del concepto que realmente me llamaba a mí la atención, que es la Suspensión de la Suspensión de Incredulidad. Es un concepto que me llama la atención especialmente dentro de la literatura y del cine. ¿En qué consiste? pues como su propio nombre indica, es una situación que se da cuando, por una u otra razón, esa Suspensión de Incredulidad se ve interrumpida, normalmente por un hecho dentro de la narrativa que se salta las “reglas del juego”.

Normalmente es el narrador el que puede cometer errores en su propio mundo lógico, y ahí es donde reside la genialidad de los grandes narradores, en que pueden crear mundos extremadamente complejos y que aun así son perfectamente coherentes consigo mismos. Un buen ejemplo es Hyperion, el libro de ciencia ficción, o mismamente el Señor de los Anillos, donde la coherencia del conjunto, pese a ser literatura fantástica, es absolutamente perfecto. Otro buen ejemplo, más conocido, es el de Alicia en el Pais de las Maravillas, que pese a ser un libro dadaista, cumple perfectamente sus propias y bizarras reglas. Es pues la alteración de las reglas del juego que el propio narrador crea lo que estropea la magia y se carga la Suspensión de Incredulidad.

Se trata pues de un concepto que resulta de vital importancia dentro del mundo de la narrativa, pues una frase (algún personaje que diga “vaya guay que es esto” en un libro de la edad media) o un detalle mal puesto en una película (digamos un reloj de oro en una película de romanos, por ejemplo) puede dar al traste con un esfuerzo y un trabajo de gran envergadura.

Pero es que además del narrador (en este caso el emisor) y de la obra en sí misma (el mensaje) debemos tener en cuenta también al receptor.

Y es que aquí es donde aparece uno de los mayores problemas cuando planteamos una narración.

Hablaba yo con Buda de una escena de la película de próxima aparición “2012”, del incombustible (por desgracia) Roland Emerich, padre de algunas de las mayores patochadas de la historia del cine.

Y es que en la escena, unos pobres desgraciados, ante una avalancha de desgracias que empiezan a ocurrir en su ciudad (creo que la peli va del fin del mundo, así que háganse una idea) cogen su coche, y empiezan a huir de una falla que les persigue, justo a unos metros por detrás de ellos, hasta llegar a un avión, que despega segundos antes de que se hunda el aeropuerto entero, y como no lo han pasado lo suficientemente mal, deciden que la mejor ruta de escape es por el centro de la ciudad, donde los edificios se están cayendo. Claro que es mucho más emocionante pasar por debajo, así que allá van nuestros protagonistas, volando por en medio de una avalancha de escombros. Lógicamente Buda se quejaba de que él eso no se lo creía, y es que aquí tenemos un ejemplo perfecto de una Suspensión de la Suspensión de la Íncredulidad. Sin embargo, yo le explicaba a Buda que a mí me daba exactamente igual que la escena no fuera coherente, porque me parecía muy espectacular.


2012, la película que abrió el debate y la Caja de Pandora.
Un fotorealismo visual no impide que su propuesta totalmente incoherente
arruine la ilusión, de forma que el espectáculo se convierte en bochorno.


Podemos observar pues que, en el extremo del receptor, se da una subjetividad tremenda, que depende completamente del espectador.

Recordaba yo que cuando leí “Los Pilares de la Tierra”, me pareció un libro poco menos que ridículo, pues era totalmente incoherente con la historia, la arquitectura y el arte. No totalmente incoherente, pero tenía cosas que chirriaban completamente, razón por la cual a mí el libro no me gustó lo más mínimo. Sin embargo conozco mucha gente a la que el libro le encantó, y se quedaron con la sensación de que habían aprendido mucho y que el libro era una pasada. Lo mismo ocurrió con el Código Da Vinci, libro con el cual me reí muchísimo, y que sin embargo muchísima gente se creyó como si se tratase de una biblia.

Observo por lo tanto que la experiencia personal y sobre todo la amplitud de los conocimientos en determinadas áreas deben ser tenidas en cuenta por parte del narrador a la hora de elegir su público objetivo. Aunque cae de cajón, si yo me pongo a escribir un libro en clave narrativa en la que la clave está en la forma de entender la física, por poner un ejemplo, la probabilidad más alta es que cuando lo lea un físico, o una persona con amplios conocimientos sobre tel tema,se eche a reir, o peor aun, se cabree, no se qué es pero. Sin embargo, también puede ser que ese mismo libro impresione muchísimo a un amplio sector de público, que probablemente sea el que relamente le interesa al narrador.

También creo que, independientemente de los conocimientos que tengamos en un campo o en otro, existen mayores grados de capacidad de Suspender la Incredulidad. Yo he conocido personas que solo pueden ver películas, o leer libros, de cosas super reales, con unas reglas que son exactamente las mismas que en el mundo real, porque les resulta imposible conseguir esa Suspensión de la Realidad. Y otras que tienen una pregnancia bestial a asimilar esas reglas, y que enseguida entran en estado de Suspensión de Incredulidad. No se qué nombre darle a esta capacidad, que obviamente tiene numerosos niveles, tal vez capacidad de fantasía.

Yo tengo un grado de pregnancia muy alto a la Suspensión de Incredulidad, y tengo una capacidad intrínseca para obviar cualquier detalle que me hace salirme de esa magia, sin embargo a veces el grado de tontería que alcanzan determinadas obras roza el insulto al buen gusto, y en esos momentos resulta del todo imposible no salirse de la magia. Y sin embargo me queda la duda, de si alguien pudo creérselo y hacer que de esa situación surgiese algo que les hiciese soñar. Porque al fin y al cabo la narrativa es eso, es hacer soñar al interlocutor, hacerle vivir durante un rato un sueño.

La conclusión de mi reflexión es que no existen valores absolutos, y que a la hora de criticar una película, o una obra narrativa, si se pretende hacerlo con una mínima seriedad, debemos tener en cuenta siempre cual es su público objetivo, e intentar ponernos en su lugar, dado que si intentamos analizar una obra desde un punto de vista subjetivo, entre otros errores que cometeremos, caeremos siempre en el error de juzgar la capacidad que tiene la película de crear ese estado de Suspensión de Incredulidad, tanto a favor como en contra, de ahí que la forma correcta de actuar sea siempre la de intentar predecir cual será la reacción de su público objetivo. Eso no quita, lógicamente, que podamos criticar los errores obvios dentro del sistema de reglas planteado (lo del reloj de oro, vamos) o que, más obviamente aun, podamos tener nuestro punto de vista personal, y ante unos tíos que son tan inútiles de meter un avión en medio de un edificio que se está cayendo a trozos, podamos simplemente decir, “yo esto no me lo creo, y punto”.

9.10.09

faustoArt Cinema: Slumdog Millionaire (2008)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Slumdog Millionaire (2008)

"Y por 250.000 rupias, Jammal, la respuesta correcta es..."

Slumdog Millionarie es una película que tenía reservada desde hace tiempo, para poder verla con calma, sin prisas, poder degustarla como quien saborea un buen vino. Durante unos meses he tenido tiempo de oir hablar de ella, de oir críticas tanto buenas como malas, pero nunca ninguna que hablase de ella con indiferencia. Se trata de una película que ha arrasado en la edición de los Oscar de 2009 con 8 estatuillas, y más de 90 premios de todo tipo. Se trata de la película revelación de la temporada, y después de intentar aislarme del ruido mediático, por fin ha llegado el momento de reproducirla y disfrutarla.

Y francamente, todo lo que se ha dicho sobre ella se cumple a la perfección, vamos a ver por qué.

Lo primero que vamos a hacer como siempre es hablar de su director. Danny Boyle es un director que nunca nos deja indiferentes, y lleva años creando verdaderas joyas. Trainspotting, The Beach, Sunshine, o la brillante 28 Días Después, son sólo algunos ejemplos. Los patrones de Boyle se repiten de forma sistemática en sus creaciones, como suele ocurrir con los grandes directores. Ya cuando hablábamos de Heat mencionábamos algunos rasgos de Michael Mann, como ejemplo de lo que estamos diciendo. El caso de Boyle es similar, y en sus películas trabaja siempre con algunas pautas que se repiten y que las convierte en fácilmente reconocibles.

Bajo mi punto de vista, la característica más importante en el cine de Danny Boyle es el cuidado uso del ritmo, muy contemporáneo. La influencia de la cultura del techno es clara, y el ritmo casi siempre es frenético, pero perfectamente estudiado, en una cadencia exquisita de aumentos y disminuciones de ritmo. Para conseguir este efecto, también se apoya en un uso del color muy característico, con tonos muy ácidos, y abundantes colores muy saturados, con predominancia de los tonos cyan y arenas, normalmente con luces quemadas que le dan a todo un aura muy personal. Probablemente el mejor ejemplo de eso sea trainspotting, donde llevó esto al límite, haciendo que el color apareciese como un protagonista más de la película. Siguiendo con el ritmo, otra característica del cine de Boyle es la cuidada selección musical, que al igual que ocurre con Tarantino, dota a la película de una personalidad propia y única. El resto de las facetas las borda, con argumentos arriesgados y controvertidos, una fotografía impresionante, una capacidad increible para sacar actores desconocidos de la manga y hacerlos trabajar como los más grandes, y una insultante capacidad para sorprender y atar al espectador a la silla, de la que no se mueve hasta que la última línea de los créditos ha pasado. Creo que queda bastante claro que soy un fan incondicional del cine de Boyle, así que por aquí poco más se puede decir.

La fotografía es espectacular, y el Tah Mahal
es un escenario mágico que tiene su pequeño papel en le película.

Centrémonos en Slumdog Millionarie.

En un escenario en el cual el cine va perdiendo cada vez más terreno frente a otras formas de ocio, y en el que vivimos una constante crisis de ideas, de repente Danny Boyle se saca de la manga una historia perfecta. Y es que es perfecta porque lo tiene todo. En una India donde la superpoblación y la pobreza atan a la gente, un muchacho, Jammal, se presenta a un concurso de la tele, “Quién quiere ser millonario”. ¡Y sorpresa! ¡El chico es un genio! Y sin despeinarse comienza a contestar todas las preguntas, una detrás de otra, y conoce todas las respuestas correctas.

Y con un trasfondo tan sencillo, nos cuentan la vida de este muchacho, de lo mal que lo pasa en la calle, de cómo tiene que luchar para sobrevivir. Pero con la historia de este muchacho, también nos cuentan la situación de la India, y de una de sus ciudades, Mumbai. Y vemos como ambos crecen, y cómo evolucionan. Y nos sirve de excusa para conocer una India dura, durísima, llena de peligros tan reales como el hambre, como la pobreza, y como las diferencias raciales. Y vemos una India mágica como antes no la habíamos visto, desde dentro. Vemos lo que les gusta, lo que comen, las cosas que les hacen felices. Y todo ello no con una fotografía de National Geographic, sino con una visión contemporánea, nueva, que nos hace sentirnos partícipes de sus ilusiones y de sus miserias, de sus miedos y de sus alegrías. Así que nos vamos con Jammal al Tah Mahall, y al mayor lavadero de toda la India, pero también nos caemos con él a una letrina, y sobrevivimos a un explotador infantil.

Pero con toda la crudeza de la historia, con toda la belleza de los parajes, aún no hemos empezado siquiera, pues la película habla de valores, habla de personas, habla de decisiones, y habla de una universalidad que nos toca a todos, así que todos somos Jammal, todos somos Lamika, y todos somos Salim. Y ni los buenos son buenos ni los malos malos, pero al final todo se mueve huyendo de la pobreza y buscando la felicidad.

Y todo ello lo vemos bailando con la música hindú, con unos deliciosos guiños a Bollywood, y vestidos a la moda hindú, también inmersos en sus ritos, pero también impresionados de cómo la occidentalización y la globalización va dejando apartados en un rincón todos los rasgos de la cultura India más tradicional.

Como podéis ver, se trata de una vorágine de sensaciones, sentimientos, conocimientos y valoraciones, y todo ello además mojándose, denunciando y participando del problema, no solo por revelar la situación real de uno de los países emergentes más potentes del mundo, sino también de forma activa, pues gran parte de la película se rodó en la India, atrayendo con ello la mirada mundial hacia allí, con los beneficios que ello conlleva.

Antes de terminar este comentario, quería hacer una mención especial a la banda sonora, una verdadera joya, que requiere de continuadas y sostenidas escuchas para sacarle todo el jugo a cada una de las piezas, compuestas específicamente para este proyecto, y que sin embargo tienen una riqueza y una vivacidad realmente impresionantes.

Ya lo veis, esta película me ha cautivado muchísimo, se trata de la que para mí es la película del año, y nadie a quien le guste el cine debería perdérsela bajo ningún punto de vista.

Cuando la veáis, espero vuestros comentarios, porque es una de esas películas sobre las cuales apetece hablar. ¡Un abrazo a todos y a todas!

Un abrazo a todos, hasta pronto!

31.7.09

faustoArt Cinema: Asalto al Tren

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Asalto al Tren (The Taking of Pelhalm 123) (2009)

"Buenos días ciudadanos, hoy hace un día precioso en la ciudad de Nueva York..."

Hace una semanita me acerqué a los cines Capitol de Gran Vía con mi hermano y Ana a ver la última cinta de Tony Scott, hermano del incombustible Ridley Scott, autor de maravillas como Blade Runner o Gladiator. Como primer comentario, decir que no se cómo será en otros cines, pero en estos, ver una película cuesta la friolera de 7,50 euros por persona, es decir, entre los 3, el precio es similar al de un Blu Ray, o al de dos DVDs de última hornada. Luego dicen que la piratería está acabando con el cine, y seguramente tengan razón, pero señores, hay que ser un poquito coherentes con el mundo en el que viven, no es ya que la gente pueda comprar la peli pirata, ¡¡¡es que una película original te cuesta menos!!! Por otra parte, debo decir que a nivel audiovisual el cine cumplió los estandares que se le presuponen, con una calidad de imagen y sonido maravillosas, especialmente por la sonoridad del impresionante teatro, la verdad es que así da gusto ver películas.

Pero bueno, reflexiones super manidas a parte, vamos a centrarnos en la película en sí.

Tony Scott siempre ha estado a la sombra de su hermano Ridley, y sin embargo ha sido capaz de crear algunas de las mejores cintas de acción de los últimos diez años, entre las que destaca Enemigo Público, con Gene Hackman y Will Smith, un verdadero peliculón, del que luego beberían muchísimas películas, como Bourne, por poner un ejemplo.

Con Pelhalm 123 Tony Scott da una vuelta de tuerca a su propia fórmula, y encuentra un equilibrio entre acción, humor y argumento, consiguiendo un producto equilibrado y que se hace realmente entretenida en toda su extensión, lo que para mí es lo más difícil de conseguir en este tipo de ejercicios.

La trama es razonablemente típica, secuestro a algo (en este caso es un tren, pero por ejemplo en Speed era un autobús) y los malos remalos que se ponen a negociar con el pinín de turno. Con tan poquito, es lógico que el peso recaiga sobre los actores, que recogen el testigo con una calidad asombrosa, recuperando al mejor John Travolta haciendo de malo (suele ser cuando más se luce, como en Swordfish, por ejemplo) y a Denzel Washington haciendo de bueno. Pero sin empalagar, como en los viejos tiempos, el actor ha madurado y después de películas como Training Day ha conseguido un balance mucho más creíble, y enseguida consigue la empatía del espectador.

¿Es suficiente con un cruce de este calibre para hacer una gran película? Pues si, es suficiente, pero Tony Scott es un director ambicioso en su género, y nos propone un tercer gran protagonista, la ciudad de New York. Y gracias a ello, nos encontramos con una fotografía fantástica en la que la ciudad se convierte en uno más, la ciudad y sus habitantes.

Porque los habitantes de Nueva York, sus habitantes del día a día, tienen también un papel protagonista en la película. Ridley Scott es conocido por integrar su visión sobre el mundo y la política en sus películas, como ya hiciera en Black Hawk Derribado, o en el Reino de los Cielos, incluyendo un discurso claramente crítico hacia la política de Bush y de su país. Ahora Tony se une a esta lucha, y con Pelhalm hace una clara crítica a la gestión de los atentados del 11-S, a la vez que homenajea al “Pueblo de Nueva York” otorgándole un rol heroico y participativo, y junto a las fuerzas del orden son las que se enfrentan a la amenaza. Sin embargo, las fuerzas políticas aparecen como unos pusilánimes indecisos más preocupados en sus problemas personales y en su imagen que realmente en solucionar el problema. Realmente no se si esta crítica viene a cuento en el momento político en que nos encontramos, pero francamente pienso que el cine muchas veces peca de aséptico y de no mojarse, y me gusta que me ofrezcan la posibilidad de participar de un debate de esta índole.

Entrando en el plano artístico, Scott como siempre es indiscutible en los campos clave, esto es, fotografía, montaje, dirección artística... Sin embargo utiliza una serie de planos que trabaja a una velocidad de fotogramas muy baja, para crear un efecto visual que probablemente busque fomentar la tensión, pero que a mí me parecieron forzados y artificiales, sin que con ello quiera decir que sean malos, simplemente me parecieron innecesarios. Los efectos especiales son contundentes, y muy realistas. La película es para adultos y no adultera (valga la redundancia fonética) los acontecimientos. Es una película cruda y no se avergüenza de ello. La banda sonora cumple con las expectativas y ayuda a mantener la tensión en todo momento. Mención aparte, tristemente habitual de un tiempo a esta parte por cierto, la merece el doblaje, que sin ser especialmente malo, resulta incomprensible, pues los actores de doblaje están intercambiados, como ocurriera en Star Wars, y se hace extraño ver a actores que siempre tienen una voz, hablando con otra distinta. Además, algunos actores de doblaje son grotescos y dan la sensación de aburrirse soberanamente. No se si son imaginaciones mías, pero parece que en su afán de multiplicar los beneficios, también están recortando duramente las inversiones en doblaje, y los más perjudicados al final somos como siempre los espectadores. Y no olvidemos tampoco la traducción del título, que como en España somos unos zoquetes, un título como Pelhalm 123 no nos resultaría sugerente, así que vamos al ultra obvio "Asalto al tren". Parece que la película podría ser un remake de una película antigua que en España se estrenó con ese nombre, pero no he encontrado referencias claras al respecto, si sabéis algo me contáis.

Y eso es todo. Una película recomendable y divertida, como producto de acción que es. Ahora bien, en su campo, cumple las espectativas y se pone como lo mejor que ha salido en lo que llevamos de año en el campo de la acción, que no es poco decir. Si la véis me contáis, y de mientras, ¡un abrazo muy fuerte!

26.7.09

faustoArt Cinema: Push (2009)


AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Push (2009)

Una nueva generación de héroes

Push es una de esas películas que pasa desapercibida, que de repente un día oyes que está en el cine, y de la que no ves ningún cartel ni oyes ningún comentario, pero que lugo ves, y
dices, anda, pues la cosa está bien.

Pongámonos en situación. Push es una película que utiliza como trasfondo un mundo en el cual existen una serie de personas que tienen poderes psíquicos, tales como telequinesis, videncia, etc. Y nos plantea una especie de lucha entre el bien y el mal, entre agencias clandestinas que intentan controlar a estos seres humanos para crear con ellos armas en potencia, como supuestamente hiciera Hitler en su rama de investigación paranormal, tan famosa en tantos y tantos libros, comics, etc.

Estos poderes psiquicos son muy concretos, y se combinan entre sí en una especie de ajedrez. Así, los videntes ven el futuro, los recolectores ven el pasado, las sombras son capaces de ocultar a alguien a la vista de los recolectores, los sónicos y los quinéticos tienen poderes de ataque, los sanadores son capaces de sanar... El argumento de la cinta nos sitúa en este mundo tan particular, y nos permite entrar en una trama sencilla al principio, pero que se va haciendo más compleja según va avanzando el argumento.

La verdad es que hasta aquí todo suena conocido. Interesante pero conocido, con excelentes ejemplos como Jumper, Wanted y tantas otras, que proponen tramas y situaciones similares. Tal vez no exactas, pero sí semejantes, de eso no hay duda.

Lo que bajo mi punto de vista le da un valor adicional a “Push” es su puesta en escena.

La verdad es que por momentos me recordaba a “28 días después” y en general al cine de Danny Boyle. Aparecen los tópicos del género, es cierto, pero la dirección artística está tan cuidada, que ya elimina la sensación de rancio y la de esto ya lo he visto. La elección de escenarios es soberbia, con un Hong Kong que hace de escenario y en el que se recrean con unas localizaciones que se convierten en un personaje más, con un uso del color exquisito, que ayudan a mantener el ritmo de la acción, pues nos insta a digerir estos impulsos y propuestas visuales a la vez que vamos participando con los personajes de su trama. Un uso pop del color, acorde con la música con propuestas alternativas unidas a un pop actual y llamativo. Los personajes están conseguidos y, sin ser ni mucho menos personajes de Hamlet, consiguen parecer creíbles, cercanos, y en general nos identificamos rápidamente con ellos.

No todo es perfecto en Push. Su carencia de recursos se evidencia pese a su inteligente elección de escenas, en los momentos de acción, que si bien espectaculares y bien resueltos nos dejan con muchísimas ganas de más. Por otra parte, gracias a ello nos dejan recrearnos en la trama, y no se limitan a un festival de efectos especiales, algo que otras películas de mucho mayor presupuesto y ambición no parecen entender, y si no que se lo pregunten a Michael Bay y sus transformers.

En general una película muy buena, muy entretenida y muy bien resuelta, y para mí una de las sorpresas del 2009, tal vez no tanto por su calidad como por su equilibrio y su sensatez. Lo mejor, las localizaciones y la fotografía, de un nivel altísimo, así como la puesta en escena. Lo peor, desgraciadamente la falta de recursos para haber afrontado un proyecto más ambicioso. Con todo muy recomendable, si la veis me contáis, espero que os guste!
Un abrazo a todos, hasta pronto!

faustoArt Cinema: La leyenda de Chun-li (2009)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Street Figher, La Leyenda de Chun-Li (2009)

Falta de respeto

Reconozco un cierto placer sadomaso cuando se me presenta la ocasión de ver una película como esta. Se lo que me espera, se que voy a sufrir, se que no hay ninguna razón para que pierda mi tiempo, más allá de la de poder regodearme en el dolor. Y aun así, lo hago una y otra vez.

Pero es que además sigo siendo como un neno, inocente, y una y otra vez, ante productos como este, pienso que tal vez, solo tal vez, lo hayan hecho bien y la película no sea un horrible bodrio.

Pero no es el caso. La película es un horrible bodrio. Y reconozco que escribir un poco sobre ella es con diferencia lo mejor que se puede obtener de esa inversión de tiempo.

Al lío, que no me quiero enrollar. Esta película es la segunda intentona desde Hollywood de crear una película con base en el universo de Street Fighter. El primer intento fue uno de los mayores azotes de la historia del cine. Protagonizada por Van Damme en el papel de Guile, tenían que ir a por el malvado Byson, caracterizado por Raul Julia. Tan mala era, que poco después este último se murió. Tal vez no por la película... pero tal vez sí, así de mala era.


Bueno, pues esta es aun peor. Ojo, es mejor en algunas cosas y peor en otras, pero en conjunto, es peor.
Pero vayamos por partes. Street Fighter es una saga de videojuegos de lucha, la más famosa e importante de todas. Su versión más importante y famosa, la II, contaba con un plantel de 12 personajes, y una historia sencilla pero eficaz que ligaba a unos personajes con otros.

En la película que nos ocupa, la protagonista es Chun Li. Después de ver como su padre era secuestrado a manos de Byson, empieza una búsqueda para encontrarle, en la cual se ve ayudada por Gen, un proscrito de la organización, y por Charlie, también conocido como Nash, un policía obsesionado por cogerle.

Lo primero que me pregunto es para qué narices toman como trasfondo el videojuego. La historia no tiene absolutamente nada que ver con el videojuego, excepto en el detalle puntual de que el padre de Chun Li fue asesinado por Byson. Lo demás, nada de nada. Byson era un personaje con poderes psíquicos, con aires de dictador que quiere conquistar el mundo. Aquí, ye un paisanín rubio de traje con negocios en Bangkok. En el videojuego, Chun Li es una agente especial, aquí, es ¡¡¡pianista!!!. En el videojuego, Charlie es un agente de las fuerzas especiales, y aquí un vulgar poli. Y Gen en el videojuego es un maestro de artes marciales, y aquí un chino vagabundo... ¡¡¡Balrog no es boxeador y Vega es chino!!! Pero no contentos con esto, de eliminar todo el trasfondo eliminable, modifican totalmente los valores estéticos, que no tienen absolutamente nada que ver con el orignial. Es más, Balrog, el boxeador que en esta peli no es boxeador, es el mismo actor que hiciera del Kingpin negro de Daredevil, una de las mayores ofensas en estas lides que recuerdo en la historia del cine. Se ve que le mola el rollo de insultar a los fans, oye, cada uno tiene sus aficiones.

Vale, si no es una peli basada en un videojuego, sino una peli a la que han puesto el nombre de un videojuego, entonces que es? Pues una peli horrorosamente mala para adolescentes a los que les sobra el tiempo y el dinero. Me explico, las peleas son malas, la dirección horrible, la música no existe, la dirección artística esperpéntica, y los efectos especiales dan tanta vergüenza ajena que podrían haber salido de los episodios descartados de los Power Rangers.

¿Entonces mejor no verla? ¡¡¡Pues claro, pensé que lo había dejado bien clarito!!!

La verdad, bromas aparte, es que si bien puedo comprender el deseo de hacer caja de las empresas con sus licencias, lo que no puedo entender es cómo este tipo de bazofias llegan a ver la luz. Es una vergüenza y deja a las claras que ninguna de las personas involucradas en la película tiene la más remota idea, ni de lo que es el videojuego, ni de cómo se debe hacer una película. Espero sinceramente que los resultados económicos del proyecto sean lo suficientemente paupérrimos como para dejar a todas estas personas las ideas un poco más claras de la realidad objetiva de la calidad de su producto. Por otra parte, desde estas humildes líneas, me atrevo a animar a Capcom a ponerse las pilas y cambiar radicalmente el chip con respecto a la calidad que deben alcanzar los productos basados en sus licencias, algo que claramente saben hacer, ya que existen magníficas versiones anime precisamente de esta licencia, y buenas películas basadas, por ejemplo, en la licencia de Resident Evil, que también les pertenece.

Bueno, lo dicho, espero que no caigáis en el error de ver la película, pero si lo hacéis, no olvidéis contármelo, que por lo menos nos echaremos unas risas. ¡Un abrazo a todos y a todas!

6.6.09

faustoArt Cinema: The Punisher: WarZone (2008)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Punisher: Warzone (2008)

Castigo

Malísima.

Cuando oí hablar de esta película por primera vez reconozco que sentí una confusa mezcla entre miedo e indiferencia. La anterior película basada en el superhéroe de Marvel había sido tan mala que solo había servido para bromear a su costa, sobre todo con su útima escena, tan patética y deprimente. Sin embargo, cuando empecé a ver artes conceptuales, y algunos datos que iban apareciendo, un atisbo de esperanza apareció en el horizonte. ¡Por lo menos habían tenido a bien elegir un protagonista que se parecía al Castigador! No es que sea algo especialmente dificil, dado que es un tío duro de pelo negro engominado hacia atrás, pero es que parece que en Hollywood es un reto ser respetuosos con la estética original de los comics, siendo la trilogía de Xmen (con personajes tan geniales como Juggernaut, un señor fuertecillo, o Lobezno, que de ser un tapón pasó a ser seleccionable por la selección de baloncesto), Daredevil (qué fan de Marvel no sigue flipando con el Kingpin negro) y por supuesto el primer castigador (rubio, y con una camiseta con una calavera, para más señas...) los mejores ejemplos de ello.

Pues bien, al menos el Castigador se parecía al Castigador, y por esa razón, cuando pude ver la película, lo hice con una cierta ilusión de ver algo digno de mi tiempo...

No lo era. Durante la primera media hora mi escepticismo iba creciendo, hasta convertirse en desilusión, y más tarde en desconcierto, hasta llegar al odio, y de ahí claro al lado oscuro. La película es pequeña. Muy pequeña. Falta de ambición, falta de presupuesto, falta de coherencia, falta de un director con ganas de hacer una buena película. El Castigador pasa a ser un paisanín que de cara se parece al superhéroe, pero nada más. Es un tío que se dedica a matar mafiosos. Vale, venga, el personaje del comic también. Y los dos son violentos, vale, eso también es cierto. Pero es que hoy por hoy con eso no es suficiente. La historia es patética, mal copiada de Batman, a la que aspira a parecerse, con un “malo” que es un tío que era guapo, y que se cae en un reciclador de vidrio, y claro, con los cortes se queda feo. ¿He oído Jocker por algún sitio? Pero el tío está amargado, probablemente por el esperpéntico maquillaje ultra cutre que le ponen en la cara (por dios, que alguien le ponga al patán de maquillaje El Caballero Oscuro y que aprenda leñe). Y este tío amargado, tiene un hermano que está loco. Y ese hermano se come a la gente y va de psicópata inteligente (he oído decir Lecter?) Pero claro. No es Anthoni Hopkins, sino un patán que da pena por lo imbécil que es. Y estos dos mongoles, perdonen mi lenguaje soez, pero mi lado oscuro sale a la luz, se enfadan con el Castigador (supongo que es porque es el que tira al “malo” al reciclador de vidrio, pero como los personajes son tan extremadamente planos, no acaba de quedar claro) y le quieren matar. Así que cogen un edificio abandonado (ni en la peor peli de serie b) y se lían a tiros con el Castigador. Y ya está, la peli se acaba. Bueno, no cuento el final, porque para qué. Es que no da más de si. Una fotografía patética, el vestuario aun peor (en lugar de el traje de operaciones especiales, el Castigador lleva un gigantesco chaleco antibalas con una calavera mal pintada...) las interpretaciones son lo peor, los efectos especiales son esperpénticos, y la peli en general es lo peor.
Mención aparte quiero dedicar por cierto al doblaje, tan, tan malo, que en algunos momentos llega a parecer una broma, de mal gusto, por supuesto.
Para mí, el Castigador es uno de los personajes peor tratados que he visto, y un verdadero insulto al buen gusto y al tiempo del espectador.
Como conclusión, y por si no ha quedado lo bastante claro, diré que la película es malísima, y no recomiendo a nadie que la vea, por ninguna razón. No se me ocurre ningún motivo coherente por el cual nadie podría perder el tiempo en ver un subproducto como este, salvo en el caso de alguien que escriba críticas de películas para su blog personal. Para los demás, abstenerse es el mejor consejo.

10.5.09

faustoArt Cinema: Bolt (2008)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Bolt (2008)

Un perrito adorable

Bolt es un perrito adorable y super listo, que siempre está ayudando a su adorable dueña, una niñta cuyo padre ha sido secuestrado por un señor super malvado, para conseguir los secretos que este guarda. Pero lo que este señor tan requetemalo no sabe es que Bolt es un perrito adorable, listo, y además especial, porque tiene super poderes!

El Show de Truman Canino

Lo que Bolt no sabe, es que en realidad vive en un mundo de ficción, y que es el protagonista de la serie de televisión más famosa del país. Todo está pensado para que él no se de cuenta, y por esa razón está convencido de que tiene todos esos poderes.

El argumento es una excelente excusa para que Walt Disney retome su género favorito, el de la animación. Pero señores, en el estudio de Mickey Mouse se han dado cuenta de que con los lápices y los colorines ya no se vende, así que han optado por pasarse al lado oscuro, o al de la luz, según se mire. Con John ToyStory Lassater en la producción, se lanzan a una nueva aventura tridimensional de animación sintética, que al igual que Monstruos contra Alienígenas, tenía como principal reclamo que ha sido creado en tres dimensiones. Yo no la he visto en 3D, así que me limitaré a hablar de la película per sé.

Si por algo se caracteriza Walt Disney es porque siempre ha tenido muy claro cual es su público objetivo. Sabe que sus películas son para niños. Y no se complica la vida, haciendo peliculas para niños-con-padres, o para niños-y-además-otro-tipo-de-público. Por eso sus películas siempre están cargadas de un contenido educativo y moral, que si bien es muy adecuado para los pequeños, para los que por desgracia ya no somos tan pequeños se nos hace un poco pasteloso. La película se convierte en un contínuo descubrimiento por parte de Bolt de lo guay que es ser un perro vulgar, y lo tonto que es querer tener superpoderes... Y claro, uno se da cuenta de lo ovejizados que estamos desde pequeños con estas cosas, porque, seamos serios, ¿quién no quiere tener un superladrido??? :D

El desarrollo de los personajes es muy bueno, a destacar los personajes secundarios, marca de la casa, que son realmente divertidos, y a destacar también el ritmo de la película que es entretenidísima, y en la que la acción no decae en ningún momento. A nivel audiovisual el resultado es apabullante. Visualmente la película es una delicia, y debo decir que me he quedado impresionado del total grado de fotorealismo que se ha alcanzado, superando en detalles puntuales todo lo que yo había visto hasta el momento. Es tal el grado de perfección, que ya ni se nota, razón por la cual, paradójicamente, pierde parte de la magia de las películas de antaño, en las que la novedad de la tecnología, o los pequeños efectos que iban apareciendo, nos impresionaban una y otra vez. Con todo, insisto en que el resultado es impresionante, y solo nos hace soñar con lo que se podrá conseguir de aquí a unos pocos años, a mí se me hace la boca agua! Con el sonido ocurre lo mismo, la época del sonido multicanal ya ha pasado a la historia, y ahora ya es algo asumido, por lo que no podemos decir que nos impresione un sonido posicional, lo cual no quiere decir que no goce de un apartado sonoro envidiable, más aun en su versión original, que por desgracia no he podido ver, con actores de la talla de Travolta como doblador de Bolt.

Otro punto que me gustaría destacar es que Walt Disney está sabiendo adaptarse a los nuevos tiempos sin caer en la imitación o en la copia de su compentencia, léase DreamWorks. Se nota que la película es de Disney. Pero esto tiene pros y contras, para mí la más importante es que, siendo el argumento que es, se queda muy encerrada en sí misma, y no aprovecha el potencial que tiene para hacer guiños a otras películas o situaciones, algo habitual en la firma de Spielberg, e incluso en Pixar, también de Disney.

Así que el resumen es ese, que se trata de una película sobresaliente a nivel audiovisual, pero que está claramente enfocada a un público infantil, con todo lo que eso conlleva. Muy recomendable, ahora bien, no es el Caballero Oscuro, ni ahonda en la psicología como el Show de Truman. Si la véis, no os vais a arrepentir. ¡Superladrido!


26.4.09

faustoArt Cinema: Monstruos vs. Alienígenas (2009)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Monstruos vs. Alienígenas (2009)

Esta película se sale... de la pantalla!!!

Monstruos vs. Alienígenas es una película de animación firmada por Dreamworks (Shrek, Madagascar) y cuya principal característica es que cuenta con una versión filmada en tres dimensiones, y que sirve como maniobra de marketing para promocionar la tecnología 3D en nuestro país.

Monstruos vs. Alienígenas: La película

Se trata de una película interesante, que resulta entretenida, y que tiene un divertido sentido del humor que juega (como suele ocurrir en las películas de Dreamworks) en numerosos niveles, algunos más infantiles para el público más evidente de la película, es decir los niños, y algunos mucho más complejos enfocados al público más adulto que acompaña a la jauría. Los guiños a las películas clásicas son numerosísimos, y algunos realmente divertidos. A nivel visual, y sin entrar en la nueva tecnología 3D que luego veremos en más profundiad (jeje) la película demuestra que la animación por ordenador ha llegado a un nivel altísimo, en el que roza el fotorealismo en muchos momentos. La espectacularidad audiovisual es altísima, y los numerosos momentos de acción están rodados de una forma muy dinámica. El sonido tampoco se queda corto y presenta un sonido envolvente muy espectacular. La banda sonora está bien elegida, y parodia el sonido de las películas clásicas, aunque pasa ligeramente desapercibida.

A diferencia de las películas clásicas de animación, el contenido moral no llega a niveles de cursilería, antes todo lo contrario, están bien contemplados y pueden resultar enriquecedores. Los caracteres están bien trabajados, son profundos y en ningún momento se hacen empalagosos. Igual que ocurre en Madagascar y en Shrek, es esta profundidad y este desarrollo lo que hace tan especiales estas películas, que tienen un carácter único, y que las hace resultar mucho más frescas y divertidas que sus homónimas de Disney (que no de Pixar, ojo).

En resumen, una película entretenida, pensada para pasar el rato, y no para revolucionar la historia del cine, ni para cautivar por su complejidad. Si tenéis hijos y no tenéis otro plan mejor, os recomiendo que no os la perdáis.

Tecnología 3D

El principal argumento de venta para Monstruos vs. Alienígenas es la presentación en sociedad de la nueva tecnología 3D. Esta tecnología se basa en la estereoscopía para crear una imagen diferente para cada ojo. Con unas gafas especiales basadas en el espectrograma de colores, se discrimina una imagen para el ojo izquierdo, y otra para el derecho. Si no tuviéramos la gafas puestas, lo que veríamos en pantalla sería una especie de imagen doble.

Lo que se consigue con esta tecnología es enfatizar la sensación de profundidad, y el cerebro de forma natural interpreta las imágenes como si estuvieran en diferentes planos, y no en un único plano bidimensional.

Las sensaciones que se traducen de este tipo de tecnología son muy impresionantes, dando muchas veces la sensación de que realmente aparece una tercera dimensión, y da la sensación de que los elementos están en diferentes planos. Se trata de una tecnología que consigue una mayor naturalidad en las imágenes, que parecen mucho más reales.

En el caso de Monstruos vs. Alienígenas, llega a parecer una verdadera demo técnica, y durante toda la película se crea un efecto de "demasiada profundidad", pero dado que este es el principal argumento de venta de la película, es algo perfectamente comprensible.

Debo decir que debido a las características fisiológicas de mis ojos, me resulta realmente complicado captar esa sensación de profundidad. Las personas que sufran de algún problema visual en el que sus dos ojos funcionen de una forma sustancialmente diferente (ambliopías, cataratas, cegueras parciales, etc) directamente no podrán captar la sensación de profundidad que se consigue con esta tecnología. Incluso las personas que tengan la visión perfectamente normal podrían no captarla dependiendo de su forma de procesar las imágenes. Sin embargo esto es una excepción, y en general la mayor parte de la gente notará la sensación de profundidad. A mí durante la película hubo algunas escenas en las que lo pude notar con total claridad, pero solo cuando el efecto estaba especialmente forzado. En estos casos, es cierto que la sensación resulta impresionante, casi vertiginosa. Creo que es importante enfatizar que esta tecnología, una vez te pones las gafas, no distorsiona la imagen, y por lo tanto una persona con deficiencias visuales no notará ninguna diferencia con los sistemas de proyección de siempre, lo cual elimina cualquier crítica por discriminación que pudiera surgir.

Desde mi punto de vista personal las desventajas de esta tecnología (que pasan totalmente por la obligatoriedad del uso de gafas especiales, y del incremento en el precio de la entrada) superan claramente las ventajas, pero entiendo que eso es debido a mis características fisiológicas. Las personas que conozco que la han visto y que han podido apreciar la sensación de profundidad en todo su esplendor salieron encantados y la opinión generalizada es que una vez se supere el tema de las gafas es una tecnología que aporta mucho.

Si asumo que esta tecnología realmente aporta, entonces es obvio que debe seguirse esta línea de investigación. Ello no quiere decir que, como ocurre con otras tecnologías en el mundo del cine, vaya a hacer que cualquier película sea mejor. Habrá películas en las que aporte mucho, y otras en las que aporta poco. Lo que sí está bastante claro es que es la respuesta de Hollywood a la cada vez menor afluencia de público a las salas, no solo por los enormes problemas de piratería, sino también por la crisis de ideas que sufren.

12.4.09

faustoArt Cinema: DOA (2006)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

DOA: Dead or Alive (2006)

Combates planos entre luchadoras... no tan planas


Con esta crítica, voy a cambiar un poco el chip, y en lugar de una crítica larga y elaborada, voy a limitarme a marcar algunos puntos positivos y negativos y voy a hacer una minicrítica, que sirva como referencia si alguien quiere verla, pero que al no ser un producto especialmente interesante no da ni para un debate, ni para resaltar nada, ni bueno ni malo.


Dead or Alive es una película basada en el videojuego del mismo nombre. Las claves del videojuego eran claras. Se trataba de un videojuego de lucha de gran espectacularidad visual, en los personajes pero especialmente en los escenarios, que se caracterizaba por combates rápidos entre luchadores idealizados, especialmente los de género femenino, que son los que realmente hicieron famoso al videojuego, por sus exageradas y generosas curvas.


Pues bueno, la película va dirigida al mismo público. Adolescentes hipertestosterinizados. Con lo que sale lo que tiene que salir. Combates espectaculares en escenarios espectaculares, y un elenco de protagonistas en el que destacan por poderosas razones las luchadoras. En el lado positivo, destacan algunos momentos muy divertidos (en un momento dado, una luchadora lanza su sujetador al aire, levanta los brazos, y el sujetador se le queda perfectamente puesto mientras ella apunta con una pistola al atónito policía de turno, que no sabe muy bien si coger su pistola o... o.., bueno, eso ;D) y algunos combates espectaculares, y en el negativo, su falta de ambición en todos los sentidos. Es decir, sabe qué producto es y para quién va dirigido, y de ahí no pasa. Si eres un adolescente y consigues engañar a tu mamá para que te deje verla, a lo mejor te gusta. Si eres un aficionado al videojuego original, tal vez te guste (ojo, solo conserva la esencia de los combates entre pivones, en todo lo demás se parece más bien poco). Si no entras en ninguno de los dos grupos anteriores, no pierdas ni un solo segundo con ella.


10.4.09

faustoArt Cinema: Falcone (1999)



AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Falcone (1999)

Falcone contra la mafia

Falcone es una producción italiana que, basada en hechos reales, nos presenta al juez Giovanni Falcone, que persiguió a las diferentes organizaciones mafiosas de Sicilia y Palermo durante la decada de los 80 y principios de los 90.

La mafia es un tema fascinante. Como suele pasar con bandidos y bandoleros, un aura de romanticismo se cierne sobre cualquier producto que lo rodea. Pero la realidad queda muy lejos de esa visión mágica, la idealización se aparta un lado para dejar paso a realidades sociales crudas y secas, en las que matones a sueldo sin ninguna cultura ni aura se dedican a imponer por la fuerza sus deseos a una sociedad asustada, y dirigida por personas influenciables y corruptas que consienten con los criminales para no ser ellos los siguientes en aparecer en las esquelas.

Falcone es una película biográfica que casi está más cercana al mundo de los documentales que al del cine. Se trata de una película muy discreta en general. A nivel audiovisual es austera en su presentación pero también en sus recursos. Ni la fotografía, ni el vestuario, ni la música, ni en general nada, merece si quiera comentario. Tampoco los actores, ni la dirección, ni, francamente, nada. ¿Entonces es una película mala, es una película que no se puede recomendar? Con respecto a la primera pregunta, diré que a mi parecer es efectivamente una película mala. Y lo es, porque una película no es una simple secuencia de diálogos, o una historia contada por imágenes. Una película es una forma de arte total, en la que cada elemento cuenta, y pienso que en este caso no se ha llevado al límite, ni se ha cuidado. Conozco ejemplos de propuestas similares que dejan a esta en ridículo, incluso con presupuestos muy bajos. Un ejemplo muy bueno sería Lobo, la película española en la que se trata el tema de un infiltrado en ETA. O cualquier thriller americano basado en hechos reales, como Causa Justa, por poner un ejemplo. No hay excusas para la falta de ambición artística en una película como esta, ni su austeridad se puede justificar de forma alguna. Simplemente, es una película mala.

¿Y entonces no es recomendable? Bueno, pues depende. Hay que ser realistas y poner esta película en su contexto. Trata sobre un tema apasionante y narra la vida de un gran hombre, así que dentro del contexto de los aficionados a ese tema, o interesados en la política o en la historia de italia en general, la película merece la pena. Es como decía al principio un tema fascinante, y el tratamiento es claro, y muy serio, no es una película pensada para entretener, ni para complacer al gran público, sino para contar una historia que, simple y llanamente, merecía ser contada.

Esperemos que en el futuro se vuelva a tomar este tema para realizar una película, y esperemos que en ese caso se aspire a algo un poco más ambicioso, y no se quede en un producto tan discreto, que aun siendo como es, tiene su interés para el público interesado en el tema.

Sin más que añadir, si llegáis a verla, os pediría que me diérais vuestro punto de vista, y si no es el caso, ¡un abrazo y hasta la próxima!


31.3.09

Maurice Jarré, Requiescam in Pacem

Maurice Jarré ha fallecido el día 29 de Marzo. Se trataba de uno de los compositores más importantes y más infuyentes en la historia de Hollywood, y es uno de los compositores que iniciaron el tránsito entre la música clásica y la actual música de cine, marcanado muchas pautas que hoy por hoy siguen perfectamente vigentes. Entre sus muchas bandas sonoras, destacan "Lawrence de Arabia", "Doctor Zhibago"y "Passage to India", que le hicieron ganar los tres Oscar que poseía. También son destacables "Ghost", y "Sunshine", uno de sus últimos trabajos. Una triste pérdida para los amantes del cine. Con Jerry Goldsmith y Basil Poledouris, se une a los grandes compositores de cine desaparecidos en los últimos cinco años. Siendo el cine uno de los temas que más nos gustan en este blog, queremos unirnos a las numerosas muestras de afecto que se pueden ver en diversos medios de todo el mundo. Como dice el titular del post, señor Jarré, descanse en paz.

29.3.09

faustoArt Cinema: Ultimatum a la Tierra (1951; 2008)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)


Ultimatum al Buen Gusto

Hoy vamos a jugar a las siete diferencias. Y por qué vamos a hacer eso si esto se supone que es una crítica de cine? Pues muy fácil, porque el otro día pude ver con gran ilusión “The Day The Earth Stood Still”, traducida al castellano como Ultimatum a la Tierra, y como terminé con la mandíbula desencajada y horrorizado ante semejante esperpento de película (estuve a punto de hacer una crítica de una sola palabra: “horrible”), tuve que ir corriendo a ver la versión original, para ver si eso me arrojaba algo de luz.

Pero como dijo Jack el Destripador, vamos por partes.

Ultimatum a la Tierra es una película estrenada en 2008 y que es un remake de la película del mismo nombre del año 1951. El resumen del argumento es que una nave alienígena llega a la tierra, y de ella sale un señor, que quiere hablar con los grandes líderes de la tierra para transmitirles un importante mensaje. Ante la inepta burocracia, el señor (que se llama Klaatu, por cierto) se empieza a enfadar, y empieza a pensar que no merece la pena ni siquiera transmitir el mensaje, pero por casualidad se encuentra a una eminencia científica, que hace que cambie de parecer, transmita su mensaje y se vaya.

Cuando yo oigo hablar de remakes, normalmente me hecho a temblar, sin excepción. En el mundo del arte es muy habitual oir hablar de remakes, de homenajes, de revisiones, de revisitas, etc, y si bien es cierto que en algunos casos merecen realmente la pena (como las “meninas” de Picasso, por poner un ejemplo) es bien cierto que en un alto porcentaje de ocasiones, no es más que una mera excusa para “no pensar”. De acuerdo, esto es una generalización demasiado amplia, y en la mayoría de los casos, la nueva obra aporta algo que merece la pena, aunque sea muy poquito. Y además, es cierto que en el arte, el metadiálogo entre artistas puede comprender obras realmente distantes entre sí en el tiempo, a veces incluso cientos de años. Así que dentro de lo que cabe, se entiende.

Pero cuando los remakes aparecen en el mundo del cine... dios mío, hay que echarse a temblar, directamente. Y es que Hollywood está en plena decadencia, ha entrado en una espiral de repeticiones y más repeticiones, y si bien durante los años 90 hubo un importante boom a partir de la evolución audiovisual, en los últimos 10 años la cosa ha ido a menos, y hoy por hoy es dificilísimo mantener la atención de las masas y atraerlas a las salas de cine. Aunque es un debate apasionante, no quiero entrar en más detalles ahora, y me conformo con observar que Hollywood no tiene ideas, y que está perdiendo terreno a pasos agigantados frente a los nuevos medios de masas, como internet o los videojuegos. Y se agarra a cualquier posibilidad que tiene a tiro, y de ahí que aparezcan esperpénticos remakes como el que nos ocupa. Aunque hay muchos ejemplos divertidos, me conformo esta vez con mencionar la horrorosa Vainilla Sky de Tom Cruise, el remake de Abre los Ojos de Amenabar, en la que todo, absolutamente todo lo que era bueno en la segunda, se perdió en la primera. Ver para creer, vamos.

Pues este caso de Ultimatum a la tierra es del mismo perfil. Si ves esa película, cuando acaba dices, bueno, es una película malísima, y he perdido dos horas de mi valioso tiempo. Pero es que si encima ves la versión de 1951, entonces lo que haces es echarte las manos a la cabeza, y cuestionarte seriamente la lucidez de las mentes ¿pensantes? que planearon semejante desaguisado.

Y es que todo lo que hacía buena la película de 1951, se transforma en horror en esta versión. Todo lo que podía haber sido mejorado, se ha malinterpretado para convertirse en incoherente, y cualquier posibilidad de sacar una buena película de aquí, se perdió en el preciso instante en que los productores entraron en escena.

Y es que, qué desconocida es la figura del productor en el cine actual. La gente habla del director, de los actores, hasta de la empresa que ha hecho los efectos especiales, pero nadie habla del productor. El productor es un ser en las sombras, que lo que hace es poner la pasta. Y como pone pasta, quiere producir pasta. Y como vivimos en el mundo que vivimos, en el que todos sabemos más que nadie, el productor es el que dicta las condiciones en base a las cuales se presta su valioso dinero. Así nace una nueva forma de cine, al que yo llamo el “cine de producción”. ¿Cuál es el criterio que se sigue para realizar una película como esta? Pues un criterio similar al que se sigue en publicidad.

Se elige, antes siquiera de decidir el guión, los actores, o lo que sea, el público objetivo. Este dato se obtiene en base a los diferentes grupos sociales que van a consumir tú producto. A esto añades una análisis de la competencia, y a partir de ahí determinas un producto p que debe salir en un momento t. Así que en base a ese criterio, empiezas a hacer como los políticos. Si quieres que tú película sea bien valorada por el grupo a, digamos, colectivo de raza negra, pones un niño negro. Para el grupo b, léase mujeres jóvenes trabajadoras, pones una mujer fuerte de protagonista. Y para el grupo c, mujeres adultas, eliges una ejecutiva agresiva. Así vas determinando cada uno de los aspectos de la película. Para el grupo n, amantes de la música, pones un compositor de moda. El grupo n' es el de los amantes de los coches mustang, así que pones un mustang. Y el divertido colectivo de los ecologistas, el grupo n'', así que mensaje apocalíptico de calentamiento global al canto. Y los datos que obtienes, los metes todos en una fantástica computadora, que te saca un producto matemáticamente perfecto, pero que, hay amigos, aquí es donde está la gracia, carece de todo tipo de coherencia, y lo más importante de todo, de cualquier tipo de interés para cualquiera de estos colectivos, dado que ninguno de ellos se siente a gusto con el grotesco producto que sale de la chistera del orgulloso productor. Ejemplos maravillosos de cine de productor (nótese cierta mofa en la frase) son las patéticas secuelas de The Matrix, con Joel Silver detrás, o la horripilante “Policías Rebeldes II” de otro genio del tema, Jerry Bruckheimer.


Pero al problema del “cine de productor” hay que añadirle la crisis de ideas de Hollywood, así que al producto hay que ajustarle un guión como sea, y como no encontramos otro, ponemos uno de cine clásico. Pensamos que, como La Guerra de los Mundos, o King Kong, han funcionado bien, nosotros también podemos hacerlo, no?

Pues no, señores, no. No con el enfoque que han elegido ustedes.

Vamos a observar algunas diferencias que existen entre las dos versiones, la de 1951 y la de 2008, y así nos podremos hacer una idea más clara del horror con que nos movemos.

La diferencia más importante es el enfoque de la amenaza alienígena. En la primera, es la amenaza nuclear, en plena guerra fría, la que hace que seamos visitados y amenazados. Si siguen con la carrera militar, les matamos, así que, ojito!!! Todo clarito, fácil y simple, al gusto del cine clásico. En la película actual, como eso ya no da miedo, tenemos que elegir otro criterio, y buscamos lo que más miedo da. Y claro, sale la crisis económica, pero eso a los marcianos les da igual, así que buscamos otra. Ya se, dice un iluminado, la ecología! El calentamiento global! Así que viene un marciano, y nos suelta lo de, “claro, es que si la raza humana sigue existiendo, el planeta tierra puede desaparecer, pero si la raza humana desparece, el planeta va a seguir existiendo”. Pues nada nada, todos asustados y a dejar de usar sprays, porque si los seguimos usando un día la tierra va a hacer “plop”, y va a desparecer de golpe. Francamente patético, si el motivo principal de la película es así de etéreo, se puede imaginar como es el resto.

Lo siguiente que choca, los personajes. Vamos a comparar algunos de ellos, que servirán a la perfección como ejemplo. El primero de ellos, el protagonista, en la película de los 50 es un señor normal, que pasaría perfectamente desapercibido. Es educado, elegante, y se limita a hablar con otras personas para conocerlas, y así hacerse una idea de cómo es la raza humana. En la actual, Keanu Reeves, disfrazado de Constantine, sale a la calle diciendo cosas raras, y amenazando a todo el mundo con arrasar la tierra. Sin comentarios. El político burócrata que recibe al marciano es un hombre elgante, tranquilo, y educado, que sigue un orden jerárquico, y que escucha al visitante en la película de los 50. En la actual, es una señora histérica, desagradable y necia, que lo primero que hace es meter al marciano en un laboratorio para diseccionarlo. En la original, un niño boy scout, se hace amigo de Klaatu, y este ve en la inocencia del niño cuánto merece la pena la raza humana. En la actual, un niño absolutamente repelente, (que como curiosidad es el hijo negro de una mujer blanca viuda, por cierto) lo único que hace es demostrar al alienígena por qué la raza humana debe ser debastada (si yo hubiera sido el alien, ni te cuento lo que hubiera durado la raza humana, vamos). Así, vamos descubriendo uno por uno a los personajes. Coherentes y tranquilos en la original, cutres, simplones y caricaturizados en la moderna. Patético, vamos.

Otro ejemplo a resaltar dentro de las diferencias, siguiendo con lo anterior, es el de la visión que se ofrece sobre la comunidad científica. En la película antigua, son personas normales, mientras que en la actual, eligen el típico elenco de estereotipos bizarros. El experto nuclear ruso, el típico experto en guerra química iraní... Vamos, lo normal, porque al fin y al cabo, ¿acaso existen científicos normales? :D Pero no solo eso, sino que en el cine actual, y sobre todo desde Parque Jurásico en adelante, las películas parecen necesitar tener una base científica mucho más “realista” que en los años 50, donde se daba por válida casi cualquier cosa con tal de que la historia mereciese ser contada. Hoy por hoy, ya no es así, y la película entra en incontables contradicciones que la hacen parecer un truco de magia barato, mal endémico del cine actual como ya he dicho. Un ejemplo. La raza alienígena cuenta con una tecnología de clonación hiperavanzada y pueden crear un ser humano hiperavanzado gracias a ella. Pero luego, necesita a modo de arca de noé, recoger muestras de todas las razas vivas de la tierra, para poder clonarlas (!?!?) en lugar de tomar unas muestras de tejido y ya está. Bueno, pues como esas, un montón.

Un último dato a comparar es el del acabado visual. Es llamativo que, una película que alardea de efectos especiales, presente probablemente su mayor problema en su conjunto visual. En la versión de los años 50 son muy conscientes de sus limitaciones, y presentan un aspecto visual austero, pero eficaz. Sí, vale, de acuerdo, tiene sus puntos divertidos (sale un “gigantesco autómata que es un señor disfrazado y mide como mucho dos metros y medio :D) pero a cambio presenta una coherencia perfecta, sin hacer grandes alardes. A cambio, presenta unos planos bien estudiados, con una fotografía muy original. Películas como la reciente Armageddon llegan a homenajear a esta película con la escena de las personas escuchando la radio en distintos lugares del mundo.
Sin embargo, la presente peca de esa necesidad del cine actual de sacar su arsenal de fuegos artificiales. Así que frente al platillo volante de la antigua, aquí aparece una bola enorme hecha por ordenador. Frente al autómata pequeñín, aquí aparece un robot de 6 metros de alto... con forma humana, por cierto, se ve que los alienígenas están obsesionados con hacerlo todo bien antropomórfico, supongo que por cuestión de moda alien, digo yo. Y frente a la amenaza alienigena, que consiste en un apagón selectivo de 30 minutos exactos en la original a escala planetaria, como quedaba poco espectacular, aquí se convierte en una nube de insectos (WTF!!!!) que puede acabar con un camión (escena para el trailer, claro está) en cuestión de segundos, pero que a un ser humano tarda horas en matarlo, de forma que el alienígena los pueda salvar.

Y así una detrás de otra. Como se puede observar, y como conclusión, solo recomiendo esta película a seguidores del Núcleo, ya que la película es del mismo perfil exactamente. Mala, aun más mala, sin ningún elemento siquiera un poco salvable, incoherente, esperpéntica en general, con un mensaje cutre metido con calzador, con unos actores que tal vez sean buenos pero que en esta ocasión no lo demuestran, ni mucho menos, y con un acabado audiovisual demasiado ambicioso pero muy mal resuelto. Yo creo que con esto queda todo dicho. Si podéis evitarla, hacedlo. Si la queréis ver si o si, pensad que estáis advertidos. Y si queréis ver una peli que tal vez os sorprenda, entonces optad por la versión de 1951. Qué curioso. Normalmente opino que el cine clásico está muy sobrevalorado, y normalmente odio a los críticos que le dan un +X a una película solo por ser antigua. No es el caso, ya lo se, pero me llama la atención cómo han podido generar un esperpento semejante a partir de una buena idea y un buen referente.

Sin darle más vueltas, me pongo con la siguiente, porque yo creo que, de esta, ya ha quedado todo dicho. ¡Un abrazo a todos y a todas!


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