27.2.10
16.11.09
Fractales
2.11.09
Suspensión de Incredulidad
Reflexionaba yo sobre el concepto de Suspensión de Incredulidad.
Se trata de un término que conocí hace poco navegando por ahí. Acuñado en el siglo XIX, se trata de un concepto asociado al mundo de la narrativa, y que hace que una persona pueda, durante el tiempo que está leyendo un libro, o viendo una película, “creerse” lo que está pasando. De esta forma, por ejemplo, en un cuento de hadas, nos parece lo más normal del mundo que haya hadas, o en una película de acción, nos parece de lo más corriente que un tiranosaurio persiga a unos pobres campistas. ¿Por qué ocurre esto? Porque el ser humano tiene la capacidad de, dado un conjunto de reglas, asumir como lógicos los procesos que no se las saltan. Se trata de un concepto bastante obv io, y sin embargo genial, dado que es gracias a esta capacidad que pueden existir no ya solo complejos mundos dentro del entorno de la narrativa, sino posiblemente nuestra capacidad para entender el mundo que tenemos a nuestro alrededor también dependa en cierta medida de esta capacidad, que no deja de ser otra forma de llamar a la capacidad de abstracción.

El ser humano es capaz, en el mundo narrativo, de, dado
un conjunto de reglas coherente, aceptar como válidos
los hechos que no se salgan de dicho conjunto. Un buen ejemplo de ello
es Alicia en Pais de las Maravillas, de Carroll.
Curioso es el caso del concepto que realmente me llamaba a mí la atención, que es la Suspensión de la Suspensión de Incredulidad. Es un concepto que me llama la atención especialmente dentro de la literatura y del cine. ¿En qué consiste? pues como su propio nombre indica, es una situación que se da cuando, por una u otra razón, esa Suspensión de Incredulidad se ve interrumpida, normalmente por un hecho dentro de la narrativa que se salta las “reglas del juego”.
Normalmente es el narrador el que puede cometer errores en su propio mundo lógico, y ahí es donde reside la genialidad de los grandes narradores, en que pueden crear mundos extremadamente complejos y que aun así son perfectamente coherentes consigo mismos. Un buen ejemplo es Hyperion, el libro de ciencia ficción, o mismamente el Señor de los Anillos, donde la coherencia del conjunto, pese a ser literatura fantástica, es absolutamente perfecto. Otro buen ejemplo, más conocido, es el de Alicia en el Pais de las Maravillas, que pese a ser un libro dadaista, cumple perfectamente sus propias y bizarras reglas. Es pues la alteración de las reglas del juego que el propio narrador crea lo que estropea la magia y se carga la Suspensión de Incredulidad.
Se trata pues de un concepto que resulta de vital importancia dentro del mundo de la narrativa, pues una frase (algún personaje que diga “vaya guay que es esto” en un libro de la edad media) o un detalle mal puesto en una película (digamos un reloj de oro en una película de romanos, por ejemplo) puede dar al traste con un esfuerzo y un trabajo de gran envergadura.
Pero es que además del narrador (en este caso el emisor) y de la obra en sí misma (el mensaje) debemos tener en cuenta también al receptor.
Y es que aquí es donde aparece uno de los mayores problemas cuando planteamos una narración.
Hablaba yo con Buda de una escena de la película de próxima aparición “2012”, del incombustible (por desgracia) Roland Emerich, padre de algunas de las mayores patochadas de la historia del cine.
Y es que en la escena, unos pobres desgraciados, ante una avalancha de desgracias que empiezan a ocurrir en su ciudad (creo que la peli va del fin del mundo, así que háganse una idea) cogen su coche, y empiezan a huir de una falla que les persigue, justo a unos metros por detrás de ellos, hasta llegar a un avión, que despega segundos antes de que se hunda el aeropuerto entero, y como no lo han pasado lo suficientemente mal, deciden que la mejor ruta de escape es por el centro de la ciudad, donde los edificios se están cayendo. Claro que es mucho más emocionante pasar por debajo, así que allá van nuestros protagonistas, volando por en medio de una avalancha de escombros. Lógicamente Buda se quejaba de que él eso no se lo creía, y es que aquí tenemos un ejemplo perfecto de una Suspensión de la Suspensión de la Íncredulidad. Sin embargo, yo le explicaba a Buda que a mí me daba exactamente igual que la escena no fuera coherente, porque me parecía muy espectacular.

2012, la película que abrió el debate y la Caja de Pandora.
Un fotorealismo visual no impide que su propuesta totalmente incoherente
arruine la ilusión, de forma que el espectáculo se convierte en bochorno.
Podemos observar pues que, en el extremo del receptor, se da una subjetividad tremenda, que depende completamente del espectador.
Recordaba yo que cuando leí “Los Pilares de la Tierra”, me pareció un libro poco menos que ridículo, pues era totalmente incoherente con la historia, la arquitectura y el arte. No totalmente incoherente, pero tenía cosas que chirriaban completamente, razón por la cual a mí el libro no me gustó lo más mínimo. Sin embargo conozco mucha gente a la que el libro le encantó, y se quedaron con la sensación de que habían aprendido mucho y que el libro era una pasada. Lo mismo ocurrió con el Código Da Vinci, libro con el cual me reí muchísimo, y que sin embargo muchísima gente se creyó como si se tratase de una biblia.
Observo por lo tanto que la experiencia personal y sobre todo la amplitud de los conocimientos en determinadas áreas deben ser tenidas en cuenta por parte del narrador a la hora de elegir su público objetivo. Aunque cae de cajón, si yo me pongo a escribir un libro en clave narrativa en la que la clave está en la forma de entender la física, por poner un ejemplo, la probabilidad más alta es que cuando lo lea un físico, o una persona con amplios conocimientos sobre tel tema,se eche a reir, o peor aun, se cabree, no se qué es pero. Sin embargo, también puede ser que ese mismo libro impresione muchísimo a un amplio sector de público, que probablemente sea el que relamente le interesa al narrador.
También creo que, independientemente de los conocimientos que tengamos en un campo o en otro, existen mayores grados de capacidad de Suspender la Incredulidad. Yo he conocido personas que solo pueden ver películas, o leer libros, de cosas super reales, con unas reglas que son exactamente las mismas que en el mundo real, porque les resulta imposible conseguir esa Suspensión de la Realidad. Y otras que tienen una pregnancia bestial a asimilar esas reglas, y que enseguida entran en estado de Suspensión de Incredulidad. No se qué nombre darle a esta capacidad, que obviamente tiene numerosos niveles, tal vez capacidad de fantasía.
Yo tengo un grado de pregnancia muy alto a la Suspensión de Incredulidad, y tengo una capacidad intrínseca para obviar cualquier detalle que me hace salirme de esa magia, sin embargo a veces el grado de tontería que alcanzan determinadas obras roza el insulto al buen gusto, y en esos momentos resulta del todo imposible no salirse de la magia. Y sin embargo me queda la duda, de si alguien pudo creérselo y hacer que de esa situación surgiese algo que les hiciese soñar. Porque al fin y al cabo la narrativa es eso, es hacer soñar al interlocutor, hacerle vivir durante un rato un sueño.
La conclusión de mi reflexión es que no existen valores absolutos, y que a la hora de criticar una película, o una obra narrativa, si se pretende hacerlo con una mínima seriedad, debemos tener en cuenta siempre cual es su público objetivo, e intentar ponernos en su lugar, dado que si intentamos analizar una obra desde un punto de vista subjetivo, entre otros errores que cometeremos, caeremos siempre en el error de juzgar la capacidad que tiene la película de crear ese estado de Suspensión de Incredulidad, tanto a favor como en contra, de ahí que la forma correcta de actuar sea siempre la de intentar predecir cual será la reacción de su público objetivo. Eso no quita, lógicamente, que podamos criticar los errores obvios dentro del sistema de reglas planteado (lo del reloj de oro, vamos) o que, más obviamente aun, podamos tener nuestro punto de vista personal, y ante unos tíos que son tan inútiles de meter un avión en medio de un edificio que se está cayendo a trozos, podamos simplemente decir, “yo esto no me lo creo, y punto”.
11.9.09
El arte de la simplicidad
"Un intelectual es el que explica algo simple de forma difícil y complicada.
Un artista es el que explica algo complicado y difícil de forma simple"
Charles Bukowski
escritor
(visto en Microsiervos)
21.8.09
Las 13 Monalisas más... bueno, más algo
4.5.09
Murakami en el Guggenheim
19.4.09
No me vendas la bicicleta Gustavo
Torner es uno de esos artistas que pican de todas partes, y que han hecho de todo. Y alguna de sus obras es realmente buena, léase por ejemplo las vidrieras de la catedral de Cuenca. Y luego sin embargo uno llega a la galería dedicada a su figura (espectacular espacio gótico rehabilitado en galería de arte contemporáneo, por cierto) y de repente se encuentra esto. Y claro, mire usted, a mí no me venda la moto. Porque bien es cierto que la pieza estaba escondida en la esquina más oscura de la sala, y que no le daba la luz, como si se avergonzaran de ella, pero al ojo avezado acostumbrado a rebuscar para encontrar genialidades a veces la suerte le juega malas pasadas, y una cosa que poca gente hubiera visto siquiera, te la encuentras de sopetón. Y claro, no sabes si es un arte, o un error, porque puede que alguien se dejase olvidada una rueda de su bici, y esa esquina a oscuras fuese algo así como la zona de objetos perdidos, pero no. Resulta que cuando el iris se da cuenta de que está oscuro y se dilata para que entre más luz, en la retina impacta terrible, apocalíptico, el título de la obra: “Icono para la Meditación a Aristóteles”, de 1969. Y mire usted, a mí no me venda la bicicleta hombre, que uno tiene el culo pelado (y perdón por la vulgaridad) de que le vengan con estas. Y es que el dadaísmo, el ready made y el objeto conceptual a uno ya le suenan a chiste. Lo que en la década de los 30 se podía sostener por los pelos, en la década de los 70 suena a broma de mal gusto. Y ojo, que a lo mejor es que tenía un mal día, no digo yo que no, pero es que por entrar a este espacio expositivo se cobra entrada, y aunque solo sea en la esquina más oscura, uno piensa que le están tomando el pelo. Y a lo mejor es eso, oiga. Porque, ¿ahora qué hago delante de esta cosa? ¿Le entro al juego al autor e intento jugar a los jeroglíficos? Que no tengo paciencia oiga, que se deje usted de vender bicicletas. En el arte vale todo, no digo yo que no que para eso estamos en la posmodernidad. Ahora bien, también son válidas todas las opiniones, y las críticas no dejan de ser precisamente eso, opiniones. Por suerte debe serle reconocida la realidad de que solo es una mancha en una carrera completa, así que no merece la pena darle más importancia. Pero, ¡no me intente hacer comulgar con ruedas de bicicleta señor Torner! ¡Un poco de por favor eh! :D
Ilustración Conceptual
Exposición sobre arte conceptual en la Rusia de 1950, centrada en ilustración, y organizada por el Museo de Arte Abstracto de Cuenca. Se trataba de una exposición de posters, no de piezas originales, bastante discreta en general. De todas las piezas que había, las dos que aparecen aquí me parecieron especialmente divertidas y sugerentes. Llama la atención el sentido del humor tan fino que se lee entre líneas, algo poco habitual en el arte conceptual europeo, bastante más serio que el americano. La verdad es que, si bien la exposición era bastante mejorable, encontrar estas dos piezas resultó de lo más refrescante. Espero que os gusten!
8.3.09
Bacon en el Prado
Pero siempre se debe dar un voto de confianza, y por esa razón antes de emitir un juicio, hay que ir a ver la exposición, ver con qué nos encontramos, y entonces, con los datos encima de la mesa, ya podremos posicionarnos.
Pero empecemos por el principio. Bacon es uno de los artistas más importantes e influyentes de todo el siglo XX. No merece la pena profundizar más de la cuenta aquí, pues ya existe numerosa bibliografía sobre él, empezando por la que podemos encontrar en Wikipedia. Tuvo una infancia muy dura, con un asma crónico que le impidió ir a la escuela. De familia ultraconservadora, su padre le echó de casa a los 16 años por manifestar sus tendencias homosexuales. En Francia conoció la pintura de Picasso y de Poussin. Hasta 1944 no alcanzó la fama con su pintura. Fue "3 figuras debajo de una crucifixión" (es la imagen que encabeza este artículo) la que le encumbra. A partir de ahí, desarrolló un estilo pictórico muy personal, bastante inclasificable, aunque podríamos hablar de una figuración expresionista. Personalmente, me gusta más hablar de un surrealismo expresionista. Su pintura se caracteriza por la representación de la figura humana, deformada y modulada según la intención del artista, que trabajaba de forma obsesiva sobre la muerte en vida, sobre las máscaras, sobre lo que somos y lo que que parece que somos. Un contínuo juego de planos, de subplanos, de máscaras y de miedos internos en unas pinturas que parecen escapar al control del artista. Y es aquí donde encontramos la verdadera razón por la cual el Prado acoge una muestra como esta. Los autores que más han influido en la obra de Bacon son Goya, y Velázquez. Goya, por sus pinturas oscuras, sus máscaras, sus pesadillas, su enfermiza visión de la realidad, pero también por su técnica, soberbia. En numerosos cuadros observamos cómo Bacon pinta sobre lienzos imprimados en naranja, como hiciera el maestro maño. Y en Velázquez, por el uso de los espejos, que de forma genial introducen al espectador en el cuadro, sin saber si lo que ve es un retrato de otro o de uno mismo. Por el uso del espacio. Por la concepción barroca de la pintura narrativa. No es casual que durante su vida Bacon visitara innumerables ocasiones el museo del Prado, incluso en visitas privadas, para ver a sus maestros.
Sin embargo no todo en la pintura de Bacon son influencias externas. Sus miedos y sus intereses se manifiestan en su pintura, sin olvidar que tuvo una vida amorosa compleja y dura. A diferencia de Warhol, Bacon no era precisamente un autor excéntrico y dado a los escándalos, antes todo lo contrario. Sobrio en el vestir y de costumbres austeras, tuvo varios romances, algunos más difíciles (su primera pareja, Gerge Dyer, terminó suicidándose con barbitúricos) y otras más estables. Tanto la sexualidad como estas complejas relaciones influyeron en la oscura obra del autor.
¿Y de la exposición en sí? Pues que es soberbia. Se trata de una exposición itinerante que ya ha pasado por la Tate de Londres y el Metropolitano de New York, y que presenta unas 60 obras, todas ellas de primerísimo nivel, y que son una muestra impactante de la obra del autor. Sin duda una de esas exposiciones monográficas que merece la pena ver una y otra vez, y que hacen que, en el futuro, cuando vayas a un museo y veas una obra de Bacon, puedas decir, "esta ya la vi en aquella exposción magistral en el Prado".
Por todas estas razones, creo que ha sido un gran acierto realizar la muestra, que el museo del Prado es un marco inmejorable para realzar las cualidades de la obra de Bacon, y que, de no haber estado ubicada allí, resultaría mucho más complejo ver las referencias y las similitudes entre la obra de Bacon y la de los clásicos españoles. Las obras de Bacon, de Goya y de Velázquez ganan fuerza, se reinterpretan y se reinventan, como si entre los tres, de tres épocas tan distantes, creasen una trinidad, unida por los planos y por los pinceles, por las dificultades de cada uno, pero sobre todo por lo genial de todos ellos.
14.12.08
Rembrandt en el Prado
Con el nombre de "Pintor de Historias", la exposición hace un breve pero muy intenso recorrido por la obra del autor. Yo destacaría varias lecturas de la exposición.
La primera como he dicho el recorrido por la trayectoria, en la que se puede observar la evolución pictórica.
La segunda, la gran selección de piezas, en las que se puede observar algunas de las claves del estilo de Rembrandt, empezando por el tenebrismo, el cuidado exquisito en el tratamiento de las texturas y los detalles, y sobre todo la magistral iluminación que tanto influiría siglos después en la fotografía.
El tercer factor que alabaría de la muestra, es la exquisita selección de obras, que tratan desde los temas históricos, los retratos, los proyectos propios, y las ilustraciones, siendo pues un buen recorrido por la variedad estilística del autor.
El cuarto factor, que la muestra tiene un componente didáctico al contraponer la obra de Rembrandt con algunos de sus más importantes coetáneos, como Velázquez, Rubens, Ribera y Caravaggio.
Como quinto y último factor, destacaría la dificultad enorme que tiene conseguir que algunos de los mejores y más prestigiosos museos del mundo, como el Louvre, el Metropolitan de Nueva York, la National Gallery, etc, cedan sus piezas para hacer una exposición como esta. Es muy importante observar que en España apenas hay obras de Rembrandt, dado que la época del autor es la de la contrarreforma, en la que España pierde Flandes.
Por todo esto, es fácil leer que se trata de una exposición que yo calificaría de imprescindible absolutamente para todos los amantes de la pintura, es una de las mejores exposiciones que yo he podido ver, dada la dificultad que entrañaba realizarla. Espero que esto os sirva de incentivo para acercaros al absolutamente atestado Museo del Prado (no todo iba a ser tan sencillo verdad?). ¡Un abrazo muy fuerte a todos, y como por estos lares somos tan políticamente correctos, a todas!
12.10.08
"Coleccionar el mundo" en la Fundación Mapfre
Sin duda todas las piezas presentadas son de una calidad incuestionable, pues sin duda estamos hablando de maestros de la fotografía. Desde un punto de vista estrictamente personal, me llamaron especialmente la atención las obras de Lee Friedlander, una serie de fotografías en las que aparecen monitores de televisión, pues su contenido conceptual, en el que se apela al espectador a no caer en la trampa de la narrativa sencilla, por ser muy moderna, y poco habitual en los fotógrafos docuementalistas, post documentalistas, etc.
Así que el resumen es que si os gusta la fotografía documental, no deberíais perderos la exposición. Como siempre una exposición soberbia de la Fundación Mapfre de Madrid. Si vais a verla, me contáis si os ha gustado ¿vale? ¡Un abrazo!
14.7.08
PE08: W. Eugene Smith en el teatro Fernán Gómez
Hace más o menos tres semanas que fui a ver esta exposición de W. Eugene Smith. Me resultó tan pregnante, tan profunda, que he tenido que esperar tres semanas a poder digerirla y encauzar mi rumbo de pensamientos antes de hacer una reseña sobre la misma. Ahora siento que ya la he digerido, y que estoy preparado para explicar el porqué me impresionó tanto.
Pero vamos por orden, lo primero es explicar que el señor William Eugene Smith era un fotógrafo, especializado en el reportaje fotográfico, y considerado uno de los fotógrafos más influyentes de la historia en su campo. Inició su carrera trabajando para varias revistas, pero fue la revista "Life" la que le sirvió para consolidarse y desarrollar su propio lenguaje. Era conocido por su perfeccionismo, lo que unido a una personalidad obsesiva le traería grandes problemas a lo largo de su vida. Su entrega a su trabajo era total. Durante la guerra mundial sufrió heridas que lo manutivieron postrado en una cama, y solo su fuerza de voluntad y su necesidad de seguir fotografiando le hicieron superarlo
. Toda su energía la dedicó a la observación, pero no una observación científica y neutra sino controlada, de tal forma que con sus imágenes podía transmitir las sensaciones que a él le interesaban.Existe abundante información en internet sobre Eugene Smith, a continuación os dejo unos pocos enlaces, pero es fácil encontrar muchas más imágenes muy interesantes sobre el autor.
· Eugene Smith en la wikipedia
· esmadrid.com
· El ángel Caído, comentario de Manuel Rodríguez
· Photoespaña
En la muestra que se puede ver en el teatro Fernán Gómez se puede ver una retrospectiva de la obra del autor, con algunas piezas que no se exhibían al público desde hace décadas. Se divide en secciones.
La primera sección la dedica a un pueblo español. En la época de Franco, y como crítica al mismo, constata el estado casi primitivo de un pueblo en España.
La segunda sección la dedica a la figura de un médico, en un pequeño pueblo de EEUU, siguiéndole durante un mes, y observando el cuidado que dedica a las gentes, y a la comunidad, y también la forma en la que éstos le tratan a él.
La tercera sección la dedica a la figura de una comadrona negra también en EEUU, observando y acompañándola a todas partes, y viendo como la mujer hace no solo de comadrona, sino también de enfermera, maestra, cuidadora de niños, cocinera, etc.
La cuarta sección la dedica a un alemán que trabaja en África creando escuelas y haciendo labores humanitarias.
La quinta sección, y tal vez la más interesante desde el punto de vista visual, está dedicada a la época en la que trabajó sobre Pittsburg, su trabajo más importante y monumental, que por desgracia nunca llegó a terminar. En esta sección se pueden ver las que bajo mi punto de vista son las fotografías más interesantes desde el punto de vista plástico, y además se observa el proceso de preparación no solo de las fotografías sino también de la maquetación de su libro.
En la última sección se puede observar una recopilación de varias series, entre las que destacan la de Minamata, un reportaje-denuncia en la que Eugene Smith fue a un pueblo de Japón donde se producían vertidos de mercurio en un lago del que luego bebían los habitantes. A esta serie pertenece una de sus fotografías más conocidas, la de "Tomoko tomándose su baño".
tienen belleza. Que en lugar de implicarse con la comunidad miran solamente por su propio beneficio. En lugar del concepto de grupo, estamos en la sociedad del individualismo. En lugar de querer ver los problemas de verdad, nos centramos en pequeñeces que realmente no nos afectan, pero que nos hacen sentir bien. No nos implicamos realmente en nada, no sacrificamos nada, no renunciamos a nada. Esa libertad de juzgar que hemos perdido por la sociedad mediatizada en la que nadie se atreve a tener una opinión propia, esa super importancia del objeto o del físico por encima del sujeto o de la persona. Cuando salí de la exposición mi cabeza ardía con todos estos pensamientos, y meditaba sobre la necesidad de que lo que nosotros hagamos, aunque solo sean fotos, sirva para otras personas, y no nos centremos tanto en lo nuestro, en el super-ego. O por lo menos que no cerremos los ojos, que no nos neguemos a mirar a nuestro alrededor. Y que recordemos y nos esforcemos muchísimo por averiguar cuáles son nuestros valores, que sepamos reconocer las virtudes de los demás, pero lo más importante, que no nos dejemos deslumbrar por bombillas potentes pero vacías.Ya digo que a veces depende del estado de ánimo del espectador más que de la exposición en sí misma, pero a mí esta exposición me impresionó, y me recordó lo cercano que puede estar el arte del mundo real, y lo útil que puede ser para la sociedad. Espero que si tenéis la oportunidad de ver esta exposición no os la perdáis. ¡Un abrazo a todos!
24.6.08
PH08: Mírate, en la Fundación Canal
La fundación Canal, paralelamente a la exposición retrospectiva sobre Duane Hanson, presenta una exposición fotográfica. Se trata de una exposición que nace de un proyecto de colaboración entre modelos y artistas. Más de cien fotografías expuestas tanto al aire libre, como dentro del Depósito Elevado, que se abre al público por primera vez.
A efectos prácticos, se trata de una serie de fotografías puestas sobre la pared del patio. Da una sensación desangelada, como si estuviesen ahí puestas porque no había otro sitio. Se trata de una sucesión de retratos de cara y de cuerpo entero que no parecen guardar mucha relación entre sí. Tampoco es fácil encontrar información sobre la razón de ser de la recopilación.
Bajo mi punto de vista se queda en una exposición algo vacía e intrascendente, si bien es cierto que como concepto es interesante, parece que no está demasiado bien ejecutada y resulta poco atractiva. Con todo, os dejo unos enlaces donde podéis encontrar más información.
Si decidís ir a verla, espero que podáis sacarle más partido que yo...
Educa Madrid
Fundación Canal
Photoespaña
Duane Hanson: Escultura Hiperrealista en la Fundación Canal
Duane Hanson es un escultor hiperrealista. Normalmente utliza moldes creados a partir de modelos reales en los que vierte un compuesto de resina de poliester, y utiliza la fibra de vidrio como refuerzo. A continuación pinta las esculturas y les añade "atrezzo" real, como ropa, accesorios, etc. El resultado es similar al que se puede observar en un museo de cera, por poner un ejemplo.Lo que hace especiales a las obras de Hanson al compararlas con otros "muñecos", es que utiliza sus figuras como crítica social, trabajando desde el concepto de estereotipo, hasta los ideales de riqueza o las personas con menor poder adquisitivo. Resulta en ocasiones estremecedor observar el grado de detalle de algunas de sus piezas, que parecen estar tan tranquilas descansando o simplemente, permaneciendo. Como explica este artículo de ElPais.com, resulta chocante el efecto de no saber distinguir en ocasiones quienes son personas reales y quienes no. Recomiendo también echar un vistazo al video que publican sobre la exposición.
Entrando en una leve crítica a la exposición, encuentro que la muestra se adapta bien a un espacio expositivo que tiende a quedarse corto en este tipo de exposiciones, y que sobre todo resulta problemático por lo mal ubicado que está, bastante lejos del centro. La selección de piezas es variada y muy convincente, podríamos decir que es una muestra casi perfecta de la obra del autor.
Entrando en una valoración precisamente de la obra de Hanson, es un tema delicado e interesante. El apogeo del arte fotorrealista (que imita la realidad) e hiperrealista (que imitando la realidad va más allá de la misma) es el de la década de los 70. Como ya vimos en alguna ocasión, se trata de un estilo artístico que nació como "rechazo" a la evolución tecnológica que suponía la fotografía, y que basa su calidad en acercarse o incluso superar a la realidad. Una vez superado el impacto del virtuosismo técnico, sin embargo, queda una lectura bastante pobre y bastante vacía en comparación con otros lenguajes. El hiperrealismo encuentra sin embargo un gran aliado en el arte pop y en la posmodernidad, donde se puede soltar y donde no necesita demostrar nada, sino que puede simplemente ser. Es en este marco donde cobra verdadera importancia la obra de este autor, que a través de su perfeccionismo técnico nos acerca una serie de estereotipos a los que poca atención habríamos prestado normalmente. El impacto pop unido a la crítica social hace que podamos hablar de uno de los escultores más importantes de la segunda mitad del siglo XX, y del que otros autores, como el australiano afincado en Inglaterra Ron Mueck, beberían para dar un paso más y llevar el hiperrealismo a nuevos niveles.Por lo tanto, y por terminar, una exposición altamente recomendable y de visita casi obligada para todos los que podáis acercaros a verla.
En este enlace y en este otro podéis ver algunas obras del autor, y aquí una breve biografía.
¡Espero que os guste, un abrazo a todos!
30.5.08
Metalego
Miguel Monroy es un artista que trabaja en proyectos de corte surrealista, y esta es especialmente divertida, sobre todo porque me ha recordado mucho a nuestro buen Piedras. ¿Te imaginas una pieza de EXIN Castillos TM hecha con EXIN Castillos TM? Justo a esto me refería con hacer reflexiones complejas utilizando materiales o herramientas distintos. La verdad es que me parece una pieza (valga la redundancia) ciertamente divertida, y que sin embargo invita a una profunda reflexión.7.4.08
A Debate
Rey Tomberi me manda un mail, del que extraigo lo más interesante (la verdad es que prácticamente todo):
Yo describiría la percepción del ser humano de la siguiente manera (a alto nivel, no me meto con como funcione en las entrañas del cerebro, sino que prefiero hacer un análisis funcionalista del mismo): el ser humano percibe una serie de colores, luces e intensidades, etc, que tras varias etapas de filtrado convierte en "masas de color". Por entrenamiento genético, al ver repetidamente masas muy parecidas, el cerebro se acostumbra a distinguir cada tipo de masa, asignándole un prototipo que pasará a convertirse en una clase (brazo, pierna, pelo, barba). Las medidas generales de tamaño y color de estas "masas de color" identificadas ya dentro de una clase nos sirven como primera medida para distinguir personas unas de otras ("Fausto" es claramente distinguible de "Morán", porque el segundo tiene una masa de color que corresponde al prototipo de la clase "gafas" mientras que el primero no tiene ninguna masa que se pueda asignar a ese prototipo). Esta medida se caracterizaría por ser consciente, y por la posibilidad de codificarla lingüísticamente ("Morán es el de gafas"). En cierto modo podríamos llamar a estos rasgos diferenciales de la persona "iconos".
Si dos personas se diferencian en algún rasgo icónico no hay dificultad en la discriminación entre ambas. Estos iconos sería en muchos casos "universales culturales", pero cada persona, según su capacidad de abstracción, podría ser más capaz o menos de "extraer clases" de ciertos rasgos comunes. Este proceso de extracción de iconos sería lo que permitiría hacer retratos "realistas" en el sentido de parecerse al objetivo, al tener el retrato los mismos iconos que el retratado (y ser la mayor parte de estos compartidos por la sociedad).
Cuando todos estos rasgos en una persona coinciden (por ejemplo, yo cuando tenía el pelo corto, y mi hermano), podemos sin embargo identificar con igual claridad a las dos personas, pero en este caso nos resulta muy difícil o imposible transmitir ese conocimiento a otras personas (si una persona no nos ha visto nunca, es fácil decirle quién es Morán y quién Fausto, pero sería prácticamente imposible darle indicaciones de quién soy yo y quién mi hermano, de forma que nos distinguiese en dos fotos). Este conocimiento aparentemente sería no lingüísticamente estructurable e inconsciente (característica derivada de la primera, por lógica), y estaría derivado del aprendizaje a partir de ejemplos: al haber visto montones de caras similares, aprendemos a buscar inconscientemente rasgos que las distingan. Al ser el lenguaje con el que estructuramos nuestros conocimiento (y no hablo solo de lenguaje como medio de comunicación, sino que introduzco aquí también el lenguaje como mecanismo de organización del conocimiento dentro de nuestro propio cerebro) discreto, finito (aunque ampliable) y generalista, y nuestro mecanismo de aprendizaje analógico, muchas de las posibilidades del segundo no tienen correlación en el primero, produciéndose así el desfase entre uno y otro que impide la comunicación de este tipo de conocimiento.
La dificultad para identificar a una persona vendría cuando los rasgos icónico son todos iguales, y estaría determinada por la cantidad de ejemplos de caras similares que hemos visto. Por ejemplo, todos los chinos son bajitos, morenos, pelo corto, ojos chinos, piel oscura. Si conociésemos un chino con greñas o con rastas sería facilísimo de describir, mientras que los chinos estándar serían prácticamente idénticos. En nuestra sociedad hay un enorme porcentaje de tíos morenos, ni altos ni bajos, ni gordos ni flacos, sin características icónicas, que sin embargo podemos distinguir con facilidad (pero sin poder explicar racionalmente las diferencias en las que basamos nuestra clasificación); sin embargo, es fácil distinguir a un tío con rastas del resto. A los chinos les pasaría justo al revés, y la gente que estuviese acostumbrada a ver chinos y occidentales no tendría ni un problema ni el otro, al haber visto igual cantidad de ejemplos de ambos, aunque no tendría más facilidades en la expresión de las diferencias que inconscientemente percibiría.
Después de toda la chapa la pregunta es, ¿Cómo ha tratado históricamente el arte la similitud entre retrato y retratado desde un punto de vista teórico? Como ya me comentaste en más de una ocasión, la Gestalt estuvo interesada en la percepción de las formas en la visión humana, ¿dedicaron también parte de esta reflexión a la iconicidad de los propios seres humanos, o únicamente a la percepción de la forma abstracta? ¿Quién se dedicó al análisis de la percepción antropomórfica? Todas estas preguntas habrían estado perfectas antes de la exposición de El Retrato del Thyssen, ¡Maldita sea!.
Lo interesante del tema no es solo la parte teórica, que la verdad es que me fascina, sino la parte práctica. ¿Cómo captar cada uno de estos rasgos? U otro punto interesante, ¿estudiaste algo en la carrera de la relación entre retratos psicológicos literarios y retratos plásticos? También es fascinante la investigación de la vertiente gnoseológica del problema, ya que la agrupación de conjuntos de datos en clases para su posterior comparación difusa basada en el entrenamiento previo podría ser una característica general del comportamiento del cerebro.... pero eso ya es harina de otro costal".
16.2.08
ARCO 08
Pues eso, que hoy empieza ARCO, y allí me voy ahora mismo cámara en mano, para como todos los años, traeros una muestra con algunas de las mejores piezas que vea. Lo de todos los años es un eufemismo, porque al fin y al cabo es el segundo año... Ah! que no lo sabíais??? El lunes hacemos un añito!!!
Será convenientemente celebrado. De momento, un abrazo a todos!
8.12.07
Warhol sobre Warhol en la Casa Encendida en Madrid
Este martes he podido ir a ver la exposición organizada en la Casa Encendida de Madrid. La exposición es una retrospectiva que centra su interés en la propia figura del artista, con obras de él mismo, y de otros artistas que le retrataron.
Nos sorprendió primeramente la cola, un tanto excéntrica, pues para evitar aglomeraciones solo dejaban entrar a grupos reducidos de personas, razón por la cual nos tocó esperar un ratito antes de poder entrar. Durante ese tiempo aprovechamos para ver una exposición sobre el poeta Rimbaud. No era una gran exposición, se trataba de un sencillo recorrido sobre la vida del excéntrico escritor.
La exposición de Warhol cumplía con creces mis expectativas. Se trata de uno de los artistas más importantes e influyentes del arte contemporáneo. Andy Warhol es considerado el auténtico impulsor del Pop Art americano (David Hockney suele ser considerado el padre del Pop Art, pero en Inglaterra). Hijo de padres inmigrantes, durante su infancia ya muestra una gran sensibilidad. (Siempre recordaré la clase de Javier San Martín, cuando iba a la universidad, en la que nos contaba que mientras que sus amigos jugaban con armas de juguete, él coleccionaba estampitas de las estrellas de Hollywood del momento). Hipocondríaco y enfermizo, pasa gran parte de su juventud en casa con su madre, donde se entretiene pintando e ilustrando. Dado su talento consigue trabajo rápidamente como ilustrador para revistas como Vogue y para publicidad. Su estilo, único y personal, se hace rápidamente popular, por ser muy directo y claro. Frente al arte complejo e intelectual de los minimalistas y los artistas conceptuales, Andy plantea un arte claro, y directo. Aunque es un autor conceptualmente complejo, una forma de entender su obra es verla como un arte muy directo. Como quería ser rico, pintaba dinero. Como le gustaba Marilyn Monroe, pues la pintaba. Si una Marilyn es hermosa, diez Marilyns serán aun más hermosas... Los motivos populares (latas de sopa campbell, botellas de coca cola, estrellas de Hollywood, etc.) son su iconografía más habitual. Además, es el primer artista en plantear la producción en serie de obras de arte, que con el tiempo demostraría ser una de las mayores revoluciones conceptuales del Pop Art. La fundación de "The Factory", y la protección que da a jóvenes artistas como Basquiat o Haring son otras facetas importantes de su vida. Sin duda es un artista que cambió la forma de entender la vida y el arte. Murió en 1987 de un ataque al corazón.
En la exposición de la Casa Encendida se hace un recorrido por toda su vida.
Se centra en la figura del artista, y se divide en temáticas. Por ejemplo una sección se basa en las cicatrices que las balas dejaron en la piel de Warhol cuando le tirotearon en los 60. En otra se ve a Warhol vestido de mujer. En otra se ven retratos de amigos y conocidos de Warhol, como Mik Jagger o Joseph Beauys.
18.11.07
Durero y Cranach
Esta semana he podido visitar las dos sedes de la exposición "Durero y Cranach", situadas en Madrid, la primera parte en la Fundación Caja Madrid, y la segunda en el Museo Thyssen-Bornemisza, en Madrid. Alberto Durero y Lucas Cranach El Viejo son considerados los pintores renacentistas más importantes de Alemania, en el contexto histórico de la Reforma Protestante.
Cambios sociales, reinterpretaciones de lo religioso, grandes avances técnicos y una nueva forma de entender el arte y la vida. La selección de las piezas que se exhiben en las dos sedes es espectacular. Había visto piezas de ambos autores, incluida una gran retrospectiva sobre Durero en el Guggenheim de Bilbao, pero esta recopilación deja en evidencia a aquella. Especialmente la sede del Thyssen es un verdadero paseo por la vida y obra de ambos autores, pero especialmente de Durero, y podemos ver obras de todas las épocas de su vida. Realmente sensacional.Lo único que podría atreverme a criticar de la muestra es la excesiva masificación de la sede del Thyssen, mientras que la de la Fundación Caja Madrid estaba mucho menos poblada. Por otra parte pienso que es un acierto juntar a dos artistas tan aparentemente distintos, pero que a través de su contexto histórico se encuentran. Por lo demás, solo recomendarla encarecidamente a todo el que pueda verla, porque es una oportunidad realmente única.
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