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27.2.10

Arco 2010: Renovarse o Morir


Muchas personas me preguntaron este año cómo es que no iba a asistir a Arco. Un evento que siempre me ha resultado revitalizante y del que siempre salgo con ideas para mi trabajo.

Y la respuesta era difusa, "bueno, es que este año tengo mucho lío (lo cual es totalmente cierto, dados los importantes cambios vitales que en poco tiempo comentaré por estos lares), o es que siempre es lo mismo..." Un montón de pequeñas excusas, que todas unidas, dan como resultado el ni plantearse ir a la feria. En este artículo de El País, magnífico como es habitual, relatan a la perfección la sensación que a mí me ha dejado la feria en sus dos últimas ediciones. Una mezcla sin ideas claras, un revoltijo de todo y a la vez de nada, con un arte unilateral que en algunos casos resulta genial y en otros es verdadera caca, que está abrumadoramente masificado por un público que va a regodearse de lo listo que es por despreciar el arte, y razones no les falta a tenor de algunas de las piezas expuestas. Y todo ello en un pabellón en las afueras que cobra un dineral por entrar...

No podría estar más de acuerdo con el artículo, así que os dejo que lo leáis, ya me contaréis qué os parece, ¡un abrazo a todos y a todas!

17.2.10

The Third & The Seventh



The Third & The Seventh, de Alex Roman.
Se trata de un corto CGI de arquitectura (que por cierto, recomiendo ver en HD). Ayer lo vi y me pareció realmente preciosista, y sin querer ha caído en mis manos un artículo de una revista que habla sobre ello. Jordi Seva, alias Alex Roman trabajaba en un estudio de arquitectura donde sentía una fuerte frustración, hasta que un día le dio por empezar un proyecto de fusión entre fotografía, cine y arquitectura. Al principio nació como un proyecto para su portfolio, pero el proyecto evolucionó y se convirtió en un ejercicio de 3D realmente impresionante, con un acabado visual espectacular. Me pareció una verdadera maravilla, que no solo es muy interesante desde un punto de vista tecnológico (es más, en algunos aspectos es tan apabullante, que compañías como Pixar le han ofrecido trabajo) sino que es un ejemplo maravilloso de cómo a veces nuestros sueños nos llevan mucho más allá que los proyectos que hacemos para otros. Alex Román no ha hecho más que recibir felicitaciones, y desde aquí me sumo a ellas, enfatizando además el valor artístico y la visión tan interesante que tiene de la arquitectura, hacía tiempo que no veía nada tan interesante y apasionante en este campo.

8.12.09

Comparativa de carteles de cine


Smashing Magazine nos trae una bonita comparativa de carteles de cine antiguos con sus remakes modernos. Me ha gustado su objetividad, en la que no se dejan llevar, como suele ser habitual, por el fetichismo de lo antiguo. Saben ver las bondades tanto de los carteles clásicos como de sus homónimos modernos, y además no tienen en cuenta en absoluto la película. Os recomiendo la lectura, aunque eso sí, es en inglés. ¡Un abrazo!

14.11.09

faustoArt Cinema: 2012 (2009)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

2012 (2009)

Bienvenidos al fin del mundo

Por fin han estrenado una de las películas que más ganas tenía de ver. Hablo de "2012", de Roland Emerich, director obsesionado con el fin del mundo y el apocalipsis, y director de películas como "El Día de Mañana", "Independence Day", o la horripilante "10.000 B.C".

Estaba deseando verla, porque las imágenes que aparecían en los sucesivos trailers que han ido apareciendo eran simplemten apabullantes, y claro, a mí, coleccionista de experiencias audiovisuales, se me hacía la boca agua solo de imaginar hasta donde habría sido capaz Emmerich de llegar.

Y señores, debo decirlo, y en voz muy alta. Bajo mi punto de vista, en "2012" se pueden encontrar algunas de las imágenes más extraordinarias que jamás he visto en mi vida en una película. Así de claro, así de crudo. Ver esta película en pantalla grande, es asistir a un espectáculo que prácticamente pone al límite toda la tecnología audiovisual que existe hoy por hoy en lo que tiene que ver con el cine. En determinados momentos da una verdadera sensación de vértigo, y de que ya no se puede ir mucho más allá en cuanto a lo que se puede enseñar en una pantalla. Y creo que con esto lo digo todo.

Pero bueno, lógicamente hay mucho más que decir, así que vayamos por partes.

La ciudad de Los Ángeles hundiéndose en el mar.

2012 es una película de desastres, en el sentido más literal de la palabra, y por lo tanto es heredera de la misma fórmula que ya viéramos en las antiguas "El Coloso en Llamas", "Terremoto", etc. O en la nueva escuela, "Un pueblo llamado Dante's Peak", "Twister", "Deep Impact", o la película del mismo director "El Día de Mañana". El título de la película hace alusión a una fecha que parece ser que aparece en el calendario maya (he leído por ahí que esto no es del todo correcto) en la que se propone la fecha del 21-12-2012 como fecha del fin del mundo. Por lo tanto, parece que el título sugiere un componente religioso en la película. Debo decir (aviso de nuevo de los spoilers, luego no se me queje la audiencia) que la película poco o nada tiene que ver con el mensaje apocalíptico, que se pierde casi totalmente, y al que solo se menciona en una muy breve secuencia. El hilo conductor de la película es mucho más prosaico, y gira en torno a unas erupciones en la superficie solar. El argumento principal es sólido, hablando siempre desde el punto de vista de una persona cuyos conocimientos de astrofísica son poco menos que nulos. Estas erupciones afectan a la tierra, y a su corteza terrestre, que empieza a cambiar de forma súbita. Probablemente si nos ponemos a investigar desde una perspectiva científica, encontremos grandísimas carencias, pero no creo que el objetivo de la película sea realizar un tratado sobre el tema.

De esta forma, el hilo conductor queda desplazado a un segundo término, y la atención de la película se centra en dos personajes, por un lado un escritor con problemas familiares, y por otro uno de los asesores del presidente. Y es a través de la mirada de estos personajes, que el director nos va guiando a través de una sucesión de escenas impactantes, centrándose la atención en el drama humano, todo muy melodramático y americano.

La verdad es que ya conocíamos este esquema, pues es el mismo de películas como Deep Impact, por poner un ejemplo. Desde un punto de vista estrictamente personal, me gustaría que se centrase más la atención en la parte científica, o en la parte práctica, pero dado que se trata de una superproducción hollywodiense, no sería una buena idea limitar la audiencia a un sector mínimo de la audiencia potencial, y por eso se busca ver la situación desde el punto de vista "más pequeño", centrándose por lo tanto en una familia de clase media americana, con la madre, el padre, el novio de la madre y....

Si señores, y los niños.

La cordillera del Himalaya, hinundándose

El mayor problema de la película, para mí gusto, es que el dramatismo se pierde en una sucesión de gags y situaciones que rompen la "suspensión de la incredulidad". Es bien cierto que la potencia de las imágenes te mete en faena de nuevo en un momento, pero un desarrollo absolutamente predecible y lineal con unos personajes tan planos que dan entre pena y asco, te sacan contínuamente de la "salsa". Bajo mi punto de vista es una pena, porque la película tenía potencial para ser una verdadera obra maestra, pero esta perspectiva tan extremadamente vulgar la hace bajar al mundo de lo mundano, y ni siquiera su puesta en escena es capaz de paliar este enorme defecto.

Pero más allá de sus defectos están sus virtudes, y estas son, como ya he dicho, su puesta en escena, que la hace estar entre las películas más espectaculares a nivel audiovisual de toda la historia del cine. El nivel de perfección visual es altísimo, y en un porcentaje elevadísimo de las ocasiones nos olvidamos por completo de que se trata de imágenes sintéticas generadas por ordenador, así de alto es el nivel de fotorrealismo de las imágenes. Terremotos, fallas, explosiones, tsunamis... Un ir y venir que sirve de claro homenaje a toda la historia del subgénero del cine de desastres, con escenas que nos aluden a situaciones concretas de algunas películas inolvidables, como Poseidón, o Volcano.

El sonido está a la altura de las circunstancias, y nos encontramos con un dinamismo espectacular, que hará temblar el cine de arriba abajo, así que si podéis ir a un cine con un sistema de sonido muy potente, no dejéis de hacerlo, llegará a revolveros el estómago, lo aseguro. La música, de Harald Kloser, acompaña pero sin destacar, sabiendo transmitir las emociones adecuadas en los momentos necesarios.



Como podéis ver la cosa tampoco es que de mucho más de si. Podríamos resumirlo como una película americana mediocre, pero que cuenta con algunas de las imágenes más potentes que jamás se han visto en el cine. He de reconocer, para mi alegría, que la película no tiene momentos tan patéticos o ridículos como en otras producciones de Emmerich, y serán muy pocos los momentos en que nos hará sentir vergüenza ajena (estoy convencido de que lo hace adrede, y que se regodea haciéndolo). Si queréis saber mi opinión más personal, os diré que no dejéis de verla, pues las sensaciones que os va a transmitir, yo no recuerdo haberlas tenido con ninguna otra producción. Si no os va este tipo de cine, os gusta el cine más serio, o más preocupado por no caer en incongruencias, os recomiendo que la obviéis y vayáis a ver otra cosa, pero si queréis ver como se parte el vaticano a la mitad.... Bueno, creo que con eso lo he dicho todo ;D

2.11.09

Suspensión de Incredulidad

Reflexionaba yo sobre el concepto de Suspensión de Incredulidad.


Se trata de un término que conocí hace poco navegando por ahí. Acuñado en el siglo XIX, se trata de un concepto asociado al mundo de la narrativa, y que hace que una persona pueda, durante el tiempo que está leyendo un libro, o viendo una película, “creerse” lo que está pasando. De esta forma, por ejemplo, en un cuento de hadas, nos parece lo más normal del mundo que haya hadas, o en una película de acción, nos parece de lo más corriente que un tiranosaurio persiga a unos pobres campistas. ¿Por qué ocurre esto? Porque el ser humano tiene la capacidad de, dado un conjunto de reglas, asumir como lógicos los procesos que no se las saltan. Se trata de un concepto bastante obv io, y sin embargo genial, dado que es gracias a esta capacidad que pueden existir no ya solo complejos mundos dentro del entorno de la narrativa, sino posiblemente nuestra capacidad para entender el mundo que tenemos a nuestro alrededor también dependa en cierta medida de esta capacidad, que no deja de ser otra forma de llamar a la capacidad de abstracción.


El ser humano es capaz, en el mundo narrativo, de, dado
un conjunto de reglas coherente, aceptar como válidos
los hechos que no se salgan de dicho conjunto. Un buen ejemplo de ello
es Alicia en Pais de las Maravillas, de Carroll.


Curioso es el caso del concepto que realmente me llamaba a mí la atención, que es la Suspensión de la Suspensión de Incredulidad. Es un concepto que me llama la atención especialmente dentro de la literatura y del cine. ¿En qué consiste? pues como su propio nombre indica, es una situación que se da cuando, por una u otra razón, esa Suspensión de Incredulidad se ve interrumpida, normalmente por un hecho dentro de la narrativa que se salta las “reglas del juego”.

Normalmente es el narrador el que puede cometer errores en su propio mundo lógico, y ahí es donde reside la genialidad de los grandes narradores, en que pueden crear mundos extremadamente complejos y que aun así son perfectamente coherentes consigo mismos. Un buen ejemplo es Hyperion, el libro de ciencia ficción, o mismamente el Señor de los Anillos, donde la coherencia del conjunto, pese a ser literatura fantástica, es absolutamente perfecto. Otro buen ejemplo, más conocido, es el de Alicia en el Pais de las Maravillas, que pese a ser un libro dadaista, cumple perfectamente sus propias y bizarras reglas. Es pues la alteración de las reglas del juego que el propio narrador crea lo que estropea la magia y se carga la Suspensión de Incredulidad.

Se trata pues de un concepto que resulta de vital importancia dentro del mundo de la narrativa, pues una frase (algún personaje que diga “vaya guay que es esto” en un libro de la edad media) o un detalle mal puesto en una película (digamos un reloj de oro en una película de romanos, por ejemplo) puede dar al traste con un esfuerzo y un trabajo de gran envergadura.

Pero es que además del narrador (en este caso el emisor) y de la obra en sí misma (el mensaje) debemos tener en cuenta también al receptor.

Y es que aquí es donde aparece uno de los mayores problemas cuando planteamos una narración.

Hablaba yo con Buda de una escena de la película de próxima aparición “2012”, del incombustible (por desgracia) Roland Emerich, padre de algunas de las mayores patochadas de la historia del cine.

Y es que en la escena, unos pobres desgraciados, ante una avalancha de desgracias que empiezan a ocurrir en su ciudad (creo que la peli va del fin del mundo, así que háganse una idea) cogen su coche, y empiezan a huir de una falla que les persigue, justo a unos metros por detrás de ellos, hasta llegar a un avión, que despega segundos antes de que se hunda el aeropuerto entero, y como no lo han pasado lo suficientemente mal, deciden que la mejor ruta de escape es por el centro de la ciudad, donde los edificios se están cayendo. Claro que es mucho más emocionante pasar por debajo, así que allá van nuestros protagonistas, volando por en medio de una avalancha de escombros. Lógicamente Buda se quejaba de que él eso no se lo creía, y es que aquí tenemos un ejemplo perfecto de una Suspensión de la Suspensión de la Íncredulidad. Sin embargo, yo le explicaba a Buda que a mí me daba exactamente igual que la escena no fuera coherente, porque me parecía muy espectacular.


2012, la película que abrió el debate y la Caja de Pandora.
Un fotorealismo visual no impide que su propuesta totalmente incoherente
arruine la ilusión, de forma que el espectáculo se convierte en bochorno.


Podemos observar pues que, en el extremo del receptor, se da una subjetividad tremenda, que depende completamente del espectador.

Recordaba yo que cuando leí “Los Pilares de la Tierra”, me pareció un libro poco menos que ridículo, pues era totalmente incoherente con la historia, la arquitectura y el arte. No totalmente incoherente, pero tenía cosas que chirriaban completamente, razón por la cual a mí el libro no me gustó lo más mínimo. Sin embargo conozco mucha gente a la que el libro le encantó, y se quedaron con la sensación de que habían aprendido mucho y que el libro era una pasada. Lo mismo ocurrió con el Código Da Vinci, libro con el cual me reí muchísimo, y que sin embargo muchísima gente se creyó como si se tratase de una biblia.

Observo por lo tanto que la experiencia personal y sobre todo la amplitud de los conocimientos en determinadas áreas deben ser tenidas en cuenta por parte del narrador a la hora de elegir su público objetivo. Aunque cae de cajón, si yo me pongo a escribir un libro en clave narrativa en la que la clave está en la forma de entender la física, por poner un ejemplo, la probabilidad más alta es que cuando lo lea un físico, o una persona con amplios conocimientos sobre tel tema,se eche a reir, o peor aun, se cabree, no se qué es pero. Sin embargo, también puede ser que ese mismo libro impresione muchísimo a un amplio sector de público, que probablemente sea el que relamente le interesa al narrador.

También creo que, independientemente de los conocimientos que tengamos en un campo o en otro, existen mayores grados de capacidad de Suspender la Incredulidad. Yo he conocido personas que solo pueden ver películas, o leer libros, de cosas super reales, con unas reglas que son exactamente las mismas que en el mundo real, porque les resulta imposible conseguir esa Suspensión de la Realidad. Y otras que tienen una pregnancia bestial a asimilar esas reglas, y que enseguida entran en estado de Suspensión de Incredulidad. No se qué nombre darle a esta capacidad, que obviamente tiene numerosos niveles, tal vez capacidad de fantasía.

Yo tengo un grado de pregnancia muy alto a la Suspensión de Incredulidad, y tengo una capacidad intrínseca para obviar cualquier detalle que me hace salirme de esa magia, sin embargo a veces el grado de tontería que alcanzan determinadas obras roza el insulto al buen gusto, y en esos momentos resulta del todo imposible no salirse de la magia. Y sin embargo me queda la duda, de si alguien pudo creérselo y hacer que de esa situación surgiese algo que les hiciese soñar. Porque al fin y al cabo la narrativa es eso, es hacer soñar al interlocutor, hacerle vivir durante un rato un sueño.

La conclusión de mi reflexión es que no existen valores absolutos, y que a la hora de criticar una película, o una obra narrativa, si se pretende hacerlo con una mínima seriedad, debemos tener en cuenta siempre cual es su público objetivo, e intentar ponernos en su lugar, dado que si intentamos analizar una obra desde un punto de vista subjetivo, entre otros errores que cometeremos, caeremos siempre en el error de juzgar la capacidad que tiene la película de crear ese estado de Suspensión de Incredulidad, tanto a favor como en contra, de ahí que la forma correcta de actuar sea siempre la de intentar predecir cual será la reacción de su público objetivo. Eso no quita, lógicamente, que podamos criticar los errores obvios dentro del sistema de reglas planteado (lo del reloj de oro, vamos) o que, más obviamente aun, podamos tener nuestro punto de vista personal, y ante unos tíos que son tan inútiles de meter un avión en medio de un edificio que se está cayendo a trozos, podamos simplemente decir, “yo esto no me lo creo, y punto”.

9.10.09

faustoArt Cinema: Slumdog Millionaire (2008)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Slumdog Millionaire (2008)

"Y por 250.000 rupias, Jammal, la respuesta correcta es..."

Slumdog Millionarie es una película que tenía reservada desde hace tiempo, para poder verla con calma, sin prisas, poder degustarla como quien saborea un buen vino. Durante unos meses he tenido tiempo de oir hablar de ella, de oir críticas tanto buenas como malas, pero nunca ninguna que hablase de ella con indiferencia. Se trata de una película que ha arrasado en la edición de los Oscar de 2009 con 8 estatuillas, y más de 90 premios de todo tipo. Se trata de la película revelación de la temporada, y después de intentar aislarme del ruido mediático, por fin ha llegado el momento de reproducirla y disfrutarla.

Y francamente, todo lo que se ha dicho sobre ella se cumple a la perfección, vamos a ver por qué.

Lo primero que vamos a hacer como siempre es hablar de su director. Danny Boyle es un director que nunca nos deja indiferentes, y lleva años creando verdaderas joyas. Trainspotting, The Beach, Sunshine, o la brillante 28 Días Después, son sólo algunos ejemplos. Los patrones de Boyle se repiten de forma sistemática en sus creaciones, como suele ocurrir con los grandes directores. Ya cuando hablábamos de Heat mencionábamos algunos rasgos de Michael Mann, como ejemplo de lo que estamos diciendo. El caso de Boyle es similar, y en sus películas trabaja siempre con algunas pautas que se repiten y que las convierte en fácilmente reconocibles.

Bajo mi punto de vista, la característica más importante en el cine de Danny Boyle es el cuidado uso del ritmo, muy contemporáneo. La influencia de la cultura del techno es clara, y el ritmo casi siempre es frenético, pero perfectamente estudiado, en una cadencia exquisita de aumentos y disminuciones de ritmo. Para conseguir este efecto, también se apoya en un uso del color muy característico, con tonos muy ácidos, y abundantes colores muy saturados, con predominancia de los tonos cyan y arenas, normalmente con luces quemadas que le dan a todo un aura muy personal. Probablemente el mejor ejemplo de eso sea trainspotting, donde llevó esto al límite, haciendo que el color apareciese como un protagonista más de la película. Siguiendo con el ritmo, otra característica del cine de Boyle es la cuidada selección musical, que al igual que ocurre con Tarantino, dota a la película de una personalidad propia y única. El resto de las facetas las borda, con argumentos arriesgados y controvertidos, una fotografía impresionante, una capacidad increible para sacar actores desconocidos de la manga y hacerlos trabajar como los más grandes, y una insultante capacidad para sorprender y atar al espectador a la silla, de la que no se mueve hasta que la última línea de los créditos ha pasado. Creo que queda bastante claro que soy un fan incondicional del cine de Boyle, así que por aquí poco más se puede decir.

La fotografía es espectacular, y el Tah Mahal
es un escenario mágico que tiene su pequeño papel en le película.

Centrémonos en Slumdog Millionarie.

En un escenario en el cual el cine va perdiendo cada vez más terreno frente a otras formas de ocio, y en el que vivimos una constante crisis de ideas, de repente Danny Boyle se saca de la manga una historia perfecta. Y es que es perfecta porque lo tiene todo. En una India donde la superpoblación y la pobreza atan a la gente, un muchacho, Jammal, se presenta a un concurso de la tele, “Quién quiere ser millonario”. ¡Y sorpresa! ¡El chico es un genio! Y sin despeinarse comienza a contestar todas las preguntas, una detrás de otra, y conoce todas las respuestas correctas.

Y con un trasfondo tan sencillo, nos cuentan la vida de este muchacho, de lo mal que lo pasa en la calle, de cómo tiene que luchar para sobrevivir. Pero con la historia de este muchacho, también nos cuentan la situación de la India, y de una de sus ciudades, Mumbai. Y vemos como ambos crecen, y cómo evolucionan. Y nos sirve de excusa para conocer una India dura, durísima, llena de peligros tan reales como el hambre, como la pobreza, y como las diferencias raciales. Y vemos una India mágica como antes no la habíamos visto, desde dentro. Vemos lo que les gusta, lo que comen, las cosas que les hacen felices. Y todo ello no con una fotografía de National Geographic, sino con una visión contemporánea, nueva, que nos hace sentirnos partícipes de sus ilusiones y de sus miserias, de sus miedos y de sus alegrías. Así que nos vamos con Jammal al Tah Mahall, y al mayor lavadero de toda la India, pero también nos caemos con él a una letrina, y sobrevivimos a un explotador infantil.

Pero con toda la crudeza de la historia, con toda la belleza de los parajes, aún no hemos empezado siquiera, pues la película habla de valores, habla de personas, habla de decisiones, y habla de una universalidad que nos toca a todos, así que todos somos Jammal, todos somos Lamika, y todos somos Salim. Y ni los buenos son buenos ni los malos malos, pero al final todo se mueve huyendo de la pobreza y buscando la felicidad.

Y todo ello lo vemos bailando con la música hindú, con unos deliciosos guiños a Bollywood, y vestidos a la moda hindú, también inmersos en sus ritos, pero también impresionados de cómo la occidentalización y la globalización va dejando apartados en un rincón todos los rasgos de la cultura India más tradicional.

Como podéis ver, se trata de una vorágine de sensaciones, sentimientos, conocimientos y valoraciones, y todo ello además mojándose, denunciando y participando del problema, no solo por revelar la situación real de uno de los países emergentes más potentes del mundo, sino también de forma activa, pues gran parte de la película se rodó en la India, atrayendo con ello la mirada mundial hacia allí, con los beneficios que ello conlleva.

Antes de terminar este comentario, quería hacer una mención especial a la banda sonora, una verdadera joya, que requiere de continuadas y sostenidas escuchas para sacarle todo el jugo a cada una de las piezas, compuestas específicamente para este proyecto, y que sin embargo tienen una riqueza y una vivacidad realmente impresionantes.

Ya lo veis, esta película me ha cautivado muchísimo, se trata de la que para mí es la película del año, y nadie a quien le guste el cine debería perdérsela bajo ningún punto de vista.

Cuando la veáis, espero vuestros comentarios, porque es una de esas películas sobre las cuales apetece hablar. ¡Un abrazo a todos y a todas!

Un abrazo a todos, hasta pronto!

16.8.09

Canon EOS 500d: El vídeo


Estoy aprovechando las vacaciones no solo para relajar la cabeza, que lo necesitaba urgentemente, sino también para actualizar conocimientos, y probar algunas nuevas tecnologías que no había tenido tiempo material para probar en profundidad.

Una de ellas, es el modo de vídeo de mi cámara, la EOS 500d.

Ayer por fin tuve tiempo para coger la cámara y salir exclusivamente a probar el modo de vídeo. Como no tenía muy claro qué grabar, decidí hacer un pequeño video con diferentes tomas, y con la excusa de subirlo al blog, montarlo y ponerlo bonito.

Pinchando en la imagen de arriba podéis ver el vídeo, también lo podéis hacer pulsando aquí. No olvidéis pulsar el botón HD para verlo en alta definición, pero ojo si no tenéis un ordenador muy potente porque os irá a saltos.

El equipo que llevé fue el siguiente. Obviamente, el cuerpo era la Canon EOS 500d, con una batería oficial cargada hasta el tope. No utilizo Grip. La tarjeta de memoria es una Kingston de 8gigas UltraII. El objetivo era el Tamron 18-270 con antivibración. Además de esto, llevé mi trípode SLIK, un trípode pequeño pero muy manejable.

El paseo lo dí por Gijón, y elegí la zona del muelle. El día estaba un poco grisáceo, que es lo habitual por aquí, así que no me compliqué la vida y me puse a trabajar.

El vídeo y la fotografía tienen algunos aspectos en común y otros que no tienen nada que ver. Para empezar es indispensable tener bien configurada la cámara, puesto que el vídeo no se puede capturar en formato RAW. Por esa razón, elegir bien el equilibrio de color, o utilizar un modo personalizado con el contraste o la saturación perfectamente definidos, ayudan mucho con el resultado final. Yo utilicé un modo de grabación personalizado que enfatiza la saturación y el contraste, y cuando pude ver los resultados en casa, me arrepentí un poco de dicha configuración. Utilicé igualmente el modo de luz “nublado”, que da a la imagen un tono ligeramente cálido, de lo que posteriormente también me arrepentí. Especialmente crítico es el valor de la nitidez, en la cual recomiendo que se ponga en baja o muy baja, puesto que en video crea un efecto un poco extraño. El resultado se puede compensar bastante al editar, pero esto es como con la fotografía, mejorar sí, pero no hacer milagros.

El vídeo es diferente a la fotografía, exige pensar
de una forma diferente, y tener en cuenta
sus particularidades técnicas y conceptuales

El siguiente punto a tener en cuenta es el del trípode. Es prácticamente indispensable tener un trípode. Si en fotografía da un poco igual, porque a una mala se sube el iso, o se pone uno más estático, en video es imprescindible. Es la diferencia entre un video casero cutre o un video que se pueda ver. No creo que sea indispensable llevar un trípode tamaño camión, puesto que en video la trepidación se compensa mucho (poco importa que de los 30 fotogramas que tiene un segundo, uno esté un poco desenfocado) pero sí queda realmente mal grabar video y que esté todo moviéndose, da una sensación de mareo. Por eso un trípode ligero de cabeza pivotante ayuda muchísimo, incluso para hacer barridos, por lo menos que haya un punto de apoyo contínuo.

Otro tema interesante es el del objetivo. En el modo de vídeo, al menos de momento, no se puede controlar el número f. Aunque se pueden hacer truquillos, a efectos prácticos significa que la cámara siempre intentará utilizar el número f más bajo posible, por ejemplo 3.5, o 5.6. Esto puede ser un problema para ciertas circunstancias, pero a mí me parece un poco anecdótico. Sí podemos utilizar la compensación de luz, para que todo salga más claro o más oscuro. También podemos jugar con el ISO. Este es un punto curioso. Siempre va a estar en modo automático, hasta que comencemos a grabar, en ese momento se va a quedar con el valor con el que haya empezado. Esto juega a nuestro favor, pues en un momento dado podemos hacer un bloqueo del ISO, enfocando por ejemplo a una zona clara, para que se quede con un ISO 100, y apretando el botón de bloqueo AE. Con valores ISO muy altos (el máximo en video es 1600) puede aparecer bastante ruido cromático que puede resultar molesto, además de perder muchísima nitidez.

Teniendo en cuenta todo esto, debemos elegir bien el objetivo. Yo he probado con excelentes resultados, con un objetivo Canon 2.5 macro. Pero en este caso preferí llevarme el Tamron a ver qué tal. Lo primero que hay que tener en cuenta es ponerle la visera al objetivo, y quitar el modo de enfoque automático y el antivibrador. Esto último es importante, porque si no lo hacemos, a mitad de la grabación, se parará el motor, y se desenfocará de repente. El enfoque automático en el modo de video, a diferencia de cuando usas la cámara en modo reflex, es lento, lentísimo, lo que lo hace poco menos que inutil. Muchísimo mejor el enfoque manual, sin duda. Una vez tenido esto en cuenta, se trata de un objetivo suave y muy versátil. En modo vídeo el resultado es muy bueno, pues su nitidez sobra para este tema, y es lo bastante luminoso como para ofrecer unos resultados notables. El único pero que se le puede poner es que en su focal más larga es muy fácil que se mueva con la más mínima brisa, conmo se puede ver en mi vídeo, pero es algo bastante anecdótico por otra parte. A cambio, en su focal más larga, ofrece un desenfoque delicioso del fondo, perfecto para grabar desde lejos sin que a nadie le moleste.

Con respecto al vídeo que se obtiene, decir que la cámara graba tanto a 720p como a 1080p. También graba a 640x480 a 30 fotogramas, por cierto.

Uno de los aspectos que más dudas levanta esta cámara es el modo 1080p, que graba a 20 fotogramas, y no a 30. Mucha gente se pregunta si esta diferencia es importante. Bueno, he probado a grabar secuencias tanto a 720p como a 1080p, y debo decir que existe diferencia. Es cierto que el modo 720p es más fluido. Sin embargo, y esto me parece muy importante, una vez que editas el vídeo, los fotogramas se interpolan, de forma que esa sensación prácticamente desaparece. Para hacernos una idea, el cine tiene una frecuencia de 24 fotogramas por segundo, e interpolar 4 fotogramas no supone mayor problema. Se compensa el movimiento y se desaparece completamente la sensación de poca fluidez. Dicho de otra forma, si queremos grabar secuencias con mucha acción, o mucho movimiento, entonces es recomendable grabar en 720p. Sin embargo, para escenas más tranquilas, podemos utilizar el modo de 1080p, con lo que conseguiremos muchísima más información y nitidez. Como demostración de lo que digo, diré que en el video que podéis ver, hay varias secuencias en 1080p, intercaladas con las secuencias en 720p, y no se nota la diferencia en absoluto.

El modo de vídeo 1080p solo graba a una cadencia
de 20 fotogramas por segundo. Sin embargo, una vez editado
se interpolan los fotogramas y la sensación de fluidez se iguala
con el modo 720p, con una nitidez mucho mayor.

Aclarado esto, diré que si buscamos vídeos con una nitidez similar a la que se puede ver, por ejemplo en la F1, o en los típicos videos de demostración de los LCDs en los centros comerciales, que se olvide. Normalmente esos videos se graban a 60 o incluso 120 fotogramas por segundo, con ópticas específicas de vídeo, etc.

El resultado que se obtiene con la EOS 500d es bueno, y utilizable. Bajo mi punto de vista es muy cinéfilo, sobre todo por el tipo de ópticas que se pueden utilizar, lo veo ideal para grabar video 720p a 25-30 fotogramas, o a 1080p a 25 fotogramas (repito, una vez editado el video). La veo suficiente como para hacer cortos, videos para internet, videos familiares... Un paso por encima de las típicas video cámaras, vamos.

Un tema por cierto del que no he hablado es el audio. Es suficiente para los típicos videos caseros cutres, pero está a años luz de un video serio. Si queremos audio de calidad, habrá que utilizar una solución totalmente externa, como un grabador con micrófono, o lo que sea. No es que sea un drama, pero es un trasto más y da mucha vagancia llevarlo.

Vale, ya tenemos el video grabado, ahora lo pasamos al ordenador y... y ahora qué?

Bien, lo primero a tener en cuenta es que para ver y para trabajar con video en alta definición hace falta un ordenador realmente potente. Personalmente tengo un AMD de doble núcleo (un 3800+) y de entrada no puede reproducir video a 1080p, y con el de 720p se atraganta. Para este artículo he trabajado con un Intel Core2duo, que podía perfectamente con estos archivos. Vamos, que si no tienes un ordenador potente, o no tienes intención de cambiar de equipo, mejor ni te molestes.

En caso de que tu equipo pueda con ello, veremos qué ocurre.

La cámara graba en formato .MOV (quicktime). Este tipo de videos se pueden o bien subir directamente a Youtube/vimeo, etc, o bien editar con un programa de edición.

Yo he probado a editar los videos de la cámara con dos programas diferentes, el Premiere CS4, que ya conocía anteriormente, y el SonyVegas. El vídeo que estáis viendo ha sido editado con este último. La calidad es buena y es razonablemente sencillo de utilizar. Entre utilizar unos u otros... bueno, depende de cada uno, para gustos colores. Bajo mi punto de vista, el Premiere es un programa más serio y profesional, pero a mí el Sony Vegas me encanta, además de que es baratísimo para lo potente que resulta.

Una vez montado y editado, exportamos el video, en formato M2T, que es el que utiliza por ejemplo el BluRay. Sale un archivo de 700 megas, un poco indigestos para Youtube. Una pasadita por el DivX Encoder (que también es baratísimo, unos 8 euros) y ya lo tenemos preparado, en este caso pesa unos 150 megas, perfectos para Youtube. La verdad es que el tema de cómo exportar los videos es un verdadero dolor de cabeza, pero bueno. Cuando se sube el video a Youtube, el proceso puede tardar varias hoars. Y además, una vez subido, el video aparece solo con resolución estandar. Un rato después, ya aparece en HD.

Yo creo que con esto queda todo más o menos dicho, con esto ya se puede saber qué se puede esperar de la cámara poco más o menos. Sí es cierto que se puede llevar aun más al límite (por ejemplo utilizando ópticas que te permitan manipular la apertura del diafragma manualmente) pero yo creo que, en video, a diferencia de en foto, primero hay que saber bien qué se quiere grabar y qué no. Si vamos a utilizar la cámara como una especie de cámara de fotos potenciada y hacer algo así como “fotografías en movimiento”, entonces lo dicho se puede aplicar a la perfección.

Espero que os sirva de ayuda, la verdad es que me ha llevado bastante curro todo esto, pero si le sirve de ayuda a alguien entonces habrá merecido la pena. Estos días subiré otros clips de vídeo, así que estad atentos. ¡Un abrazo a todos!

31.7.09

faustoArt Cinema: Asalto al Tren

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Asalto al Tren (The Taking of Pelhalm 123) (2009)

"Buenos días ciudadanos, hoy hace un día precioso en la ciudad de Nueva York..."

Hace una semanita me acerqué a los cines Capitol de Gran Vía con mi hermano y Ana a ver la última cinta de Tony Scott, hermano del incombustible Ridley Scott, autor de maravillas como Blade Runner o Gladiator. Como primer comentario, decir que no se cómo será en otros cines, pero en estos, ver una película cuesta la friolera de 7,50 euros por persona, es decir, entre los 3, el precio es similar al de un Blu Ray, o al de dos DVDs de última hornada. Luego dicen que la piratería está acabando con el cine, y seguramente tengan razón, pero señores, hay que ser un poquito coherentes con el mundo en el que viven, no es ya que la gente pueda comprar la peli pirata, ¡¡¡es que una película original te cuesta menos!!! Por otra parte, debo decir que a nivel audiovisual el cine cumplió los estandares que se le presuponen, con una calidad de imagen y sonido maravillosas, especialmente por la sonoridad del impresionante teatro, la verdad es que así da gusto ver películas.

Pero bueno, reflexiones super manidas a parte, vamos a centrarnos en la película en sí.

Tony Scott siempre ha estado a la sombra de su hermano Ridley, y sin embargo ha sido capaz de crear algunas de las mejores cintas de acción de los últimos diez años, entre las que destaca Enemigo Público, con Gene Hackman y Will Smith, un verdadero peliculón, del que luego beberían muchísimas películas, como Bourne, por poner un ejemplo.

Con Pelhalm 123 Tony Scott da una vuelta de tuerca a su propia fórmula, y encuentra un equilibrio entre acción, humor y argumento, consiguiendo un producto equilibrado y que se hace realmente entretenida en toda su extensión, lo que para mí es lo más difícil de conseguir en este tipo de ejercicios.

La trama es razonablemente típica, secuestro a algo (en este caso es un tren, pero por ejemplo en Speed era un autobús) y los malos remalos que se ponen a negociar con el pinín de turno. Con tan poquito, es lógico que el peso recaiga sobre los actores, que recogen el testigo con una calidad asombrosa, recuperando al mejor John Travolta haciendo de malo (suele ser cuando más se luce, como en Swordfish, por ejemplo) y a Denzel Washington haciendo de bueno. Pero sin empalagar, como en los viejos tiempos, el actor ha madurado y después de películas como Training Day ha conseguido un balance mucho más creíble, y enseguida consigue la empatía del espectador.

¿Es suficiente con un cruce de este calibre para hacer una gran película? Pues si, es suficiente, pero Tony Scott es un director ambicioso en su género, y nos propone un tercer gran protagonista, la ciudad de New York. Y gracias a ello, nos encontramos con una fotografía fantástica en la que la ciudad se convierte en uno más, la ciudad y sus habitantes.

Porque los habitantes de Nueva York, sus habitantes del día a día, tienen también un papel protagonista en la película. Ridley Scott es conocido por integrar su visión sobre el mundo y la política en sus películas, como ya hiciera en Black Hawk Derribado, o en el Reino de los Cielos, incluyendo un discurso claramente crítico hacia la política de Bush y de su país. Ahora Tony se une a esta lucha, y con Pelhalm hace una clara crítica a la gestión de los atentados del 11-S, a la vez que homenajea al “Pueblo de Nueva York” otorgándole un rol heroico y participativo, y junto a las fuerzas del orden son las que se enfrentan a la amenaza. Sin embargo, las fuerzas políticas aparecen como unos pusilánimes indecisos más preocupados en sus problemas personales y en su imagen que realmente en solucionar el problema. Realmente no se si esta crítica viene a cuento en el momento político en que nos encontramos, pero francamente pienso que el cine muchas veces peca de aséptico y de no mojarse, y me gusta que me ofrezcan la posibilidad de participar de un debate de esta índole.

Entrando en el plano artístico, Scott como siempre es indiscutible en los campos clave, esto es, fotografía, montaje, dirección artística... Sin embargo utiliza una serie de planos que trabaja a una velocidad de fotogramas muy baja, para crear un efecto visual que probablemente busque fomentar la tensión, pero que a mí me parecieron forzados y artificiales, sin que con ello quiera decir que sean malos, simplemente me parecieron innecesarios. Los efectos especiales son contundentes, y muy realistas. La película es para adultos y no adultera (valga la redundancia fonética) los acontecimientos. Es una película cruda y no se avergüenza de ello. La banda sonora cumple con las expectativas y ayuda a mantener la tensión en todo momento. Mención aparte, tristemente habitual de un tiempo a esta parte por cierto, la merece el doblaje, que sin ser especialmente malo, resulta incomprensible, pues los actores de doblaje están intercambiados, como ocurriera en Star Wars, y se hace extraño ver a actores que siempre tienen una voz, hablando con otra distinta. Además, algunos actores de doblaje son grotescos y dan la sensación de aburrirse soberanamente. No se si son imaginaciones mías, pero parece que en su afán de multiplicar los beneficios, también están recortando duramente las inversiones en doblaje, y los más perjudicados al final somos como siempre los espectadores. Y no olvidemos tampoco la traducción del título, que como en España somos unos zoquetes, un título como Pelhalm 123 no nos resultaría sugerente, así que vamos al ultra obvio "Asalto al tren". Parece que la película podría ser un remake de una película antigua que en España se estrenó con ese nombre, pero no he encontrado referencias claras al respecto, si sabéis algo me contáis.

Y eso es todo. Una película recomendable y divertida, como producto de acción que es. Ahora bien, en su campo, cumple las espectativas y se pone como lo mejor que ha salido en lo que llevamos de año en el campo de la acción, que no es poco decir. Si la véis me contáis, y de mientras, ¡un abrazo muy fuerte!

26.7.09

faustoArt Cinema: Push (2009)


AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Push (2009)

Una nueva generación de héroes

Push es una de esas películas que pasa desapercibida, que de repente un día oyes que está en el cine, y de la que no ves ningún cartel ni oyes ningún comentario, pero que lugo ves, y
dices, anda, pues la cosa está bien.

Pongámonos en situación. Push es una película que utiliza como trasfondo un mundo en el cual existen una serie de personas que tienen poderes psíquicos, tales como telequinesis, videncia, etc. Y nos plantea una especie de lucha entre el bien y el mal, entre agencias clandestinas que intentan controlar a estos seres humanos para crear con ellos armas en potencia, como supuestamente hiciera Hitler en su rama de investigación paranormal, tan famosa en tantos y tantos libros, comics, etc.

Estos poderes psiquicos son muy concretos, y se combinan entre sí en una especie de ajedrez. Así, los videntes ven el futuro, los recolectores ven el pasado, las sombras son capaces de ocultar a alguien a la vista de los recolectores, los sónicos y los quinéticos tienen poderes de ataque, los sanadores son capaces de sanar... El argumento de la cinta nos sitúa en este mundo tan particular, y nos permite entrar en una trama sencilla al principio, pero que se va haciendo más compleja según va avanzando el argumento.

La verdad es que hasta aquí todo suena conocido. Interesante pero conocido, con excelentes ejemplos como Jumper, Wanted y tantas otras, que proponen tramas y situaciones similares. Tal vez no exactas, pero sí semejantes, de eso no hay duda.

Lo que bajo mi punto de vista le da un valor adicional a “Push” es su puesta en escena.

La verdad es que por momentos me recordaba a “28 días después” y en general al cine de Danny Boyle. Aparecen los tópicos del género, es cierto, pero la dirección artística está tan cuidada, que ya elimina la sensación de rancio y la de esto ya lo he visto. La elección de escenarios es soberbia, con un Hong Kong que hace de escenario y en el que se recrean con unas localizaciones que se convierten en un personaje más, con un uso del color exquisito, que ayudan a mantener el ritmo de la acción, pues nos insta a digerir estos impulsos y propuestas visuales a la vez que vamos participando con los personajes de su trama. Un uso pop del color, acorde con la música con propuestas alternativas unidas a un pop actual y llamativo. Los personajes están conseguidos y, sin ser ni mucho menos personajes de Hamlet, consiguen parecer creíbles, cercanos, y en general nos identificamos rápidamente con ellos.

No todo es perfecto en Push. Su carencia de recursos se evidencia pese a su inteligente elección de escenas, en los momentos de acción, que si bien espectaculares y bien resueltos nos dejan con muchísimas ganas de más. Por otra parte, gracias a ello nos dejan recrearnos en la trama, y no se limitan a un festival de efectos especiales, algo que otras películas de mucho mayor presupuesto y ambición no parecen entender, y si no que se lo pregunten a Michael Bay y sus transformers.

En general una película muy buena, muy entretenida y muy bien resuelta, y para mí una de las sorpresas del 2009, tal vez no tanto por su calidad como por su equilibrio y su sensatez. Lo mejor, las localizaciones y la fotografía, de un nivel altísimo, así como la puesta en escena. Lo peor, desgraciadamente la falta de recursos para haber afrontado un proyecto más ambicioso. Con todo muy recomendable, si la veis me contáis, espero que os guste!
Un abrazo a todos, hasta pronto!

faustoArt Cinema: La leyenda de Chun-li (2009)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Street Figher, La Leyenda de Chun-Li (2009)

Falta de respeto

Reconozco un cierto placer sadomaso cuando se me presenta la ocasión de ver una película como esta. Se lo que me espera, se que voy a sufrir, se que no hay ninguna razón para que pierda mi tiempo, más allá de la de poder regodearme en el dolor. Y aun así, lo hago una y otra vez.

Pero es que además sigo siendo como un neno, inocente, y una y otra vez, ante productos como este, pienso que tal vez, solo tal vez, lo hayan hecho bien y la película no sea un horrible bodrio.

Pero no es el caso. La película es un horrible bodrio. Y reconozco que escribir un poco sobre ella es con diferencia lo mejor que se puede obtener de esa inversión de tiempo.

Al lío, que no me quiero enrollar. Esta película es la segunda intentona desde Hollywood de crear una película con base en el universo de Street Fighter. El primer intento fue uno de los mayores azotes de la historia del cine. Protagonizada por Van Damme en el papel de Guile, tenían que ir a por el malvado Byson, caracterizado por Raul Julia. Tan mala era, que poco después este último se murió. Tal vez no por la película... pero tal vez sí, así de mala era.


Bueno, pues esta es aun peor. Ojo, es mejor en algunas cosas y peor en otras, pero en conjunto, es peor.
Pero vayamos por partes. Street Fighter es una saga de videojuegos de lucha, la más famosa e importante de todas. Su versión más importante y famosa, la II, contaba con un plantel de 12 personajes, y una historia sencilla pero eficaz que ligaba a unos personajes con otros.

En la película que nos ocupa, la protagonista es Chun Li. Después de ver como su padre era secuestrado a manos de Byson, empieza una búsqueda para encontrarle, en la cual se ve ayudada por Gen, un proscrito de la organización, y por Charlie, también conocido como Nash, un policía obsesionado por cogerle.

Lo primero que me pregunto es para qué narices toman como trasfondo el videojuego. La historia no tiene absolutamente nada que ver con el videojuego, excepto en el detalle puntual de que el padre de Chun Li fue asesinado por Byson. Lo demás, nada de nada. Byson era un personaje con poderes psíquicos, con aires de dictador que quiere conquistar el mundo. Aquí, ye un paisanín rubio de traje con negocios en Bangkok. En el videojuego, Chun Li es una agente especial, aquí, es ¡¡¡pianista!!!. En el videojuego, Charlie es un agente de las fuerzas especiales, y aquí un vulgar poli. Y Gen en el videojuego es un maestro de artes marciales, y aquí un chino vagabundo... ¡¡¡Balrog no es boxeador y Vega es chino!!! Pero no contentos con esto, de eliminar todo el trasfondo eliminable, modifican totalmente los valores estéticos, que no tienen absolutamente nada que ver con el orignial. Es más, Balrog, el boxeador que en esta peli no es boxeador, es el mismo actor que hiciera del Kingpin negro de Daredevil, una de las mayores ofensas en estas lides que recuerdo en la historia del cine. Se ve que le mola el rollo de insultar a los fans, oye, cada uno tiene sus aficiones.

Vale, si no es una peli basada en un videojuego, sino una peli a la que han puesto el nombre de un videojuego, entonces que es? Pues una peli horrorosamente mala para adolescentes a los que les sobra el tiempo y el dinero. Me explico, las peleas son malas, la dirección horrible, la música no existe, la dirección artística esperpéntica, y los efectos especiales dan tanta vergüenza ajena que podrían haber salido de los episodios descartados de los Power Rangers.

¿Entonces mejor no verla? ¡¡¡Pues claro, pensé que lo había dejado bien clarito!!!

La verdad, bromas aparte, es que si bien puedo comprender el deseo de hacer caja de las empresas con sus licencias, lo que no puedo entender es cómo este tipo de bazofias llegan a ver la luz. Es una vergüenza y deja a las claras que ninguna de las personas involucradas en la película tiene la más remota idea, ni de lo que es el videojuego, ni de cómo se debe hacer una película. Espero sinceramente que los resultados económicos del proyecto sean lo suficientemente paupérrimos como para dejar a todas estas personas las ideas un poco más claras de la realidad objetiva de la calidad de su producto. Por otra parte, desde estas humildes líneas, me atrevo a animar a Capcom a ponerse las pilas y cambiar radicalmente el chip con respecto a la calidad que deben alcanzar los productos basados en sus licencias, algo que claramente saben hacer, ya que existen magníficas versiones anime precisamente de esta licencia, y buenas películas basadas, por ejemplo, en la licencia de Resident Evil, que también les pertenece.

Bueno, lo dicho, espero que no caigáis en el error de ver la película, pero si lo hacéis, no olvidéis contármelo, que por lo menos nos echaremos unas risas. ¡Un abrazo a todos y a todas!

6.6.09

faustoArt Cinema: The Punisher: WarZone (2008)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Punisher: Warzone (2008)

Castigo

Malísima.

Cuando oí hablar de esta película por primera vez reconozco que sentí una confusa mezcla entre miedo e indiferencia. La anterior película basada en el superhéroe de Marvel había sido tan mala que solo había servido para bromear a su costa, sobre todo con su útima escena, tan patética y deprimente. Sin embargo, cuando empecé a ver artes conceptuales, y algunos datos que iban apareciendo, un atisbo de esperanza apareció en el horizonte. ¡Por lo menos habían tenido a bien elegir un protagonista que se parecía al Castigador! No es que sea algo especialmente dificil, dado que es un tío duro de pelo negro engominado hacia atrás, pero es que parece que en Hollywood es un reto ser respetuosos con la estética original de los comics, siendo la trilogía de Xmen (con personajes tan geniales como Juggernaut, un señor fuertecillo, o Lobezno, que de ser un tapón pasó a ser seleccionable por la selección de baloncesto), Daredevil (qué fan de Marvel no sigue flipando con el Kingpin negro) y por supuesto el primer castigador (rubio, y con una camiseta con una calavera, para más señas...) los mejores ejemplos de ello.

Pues bien, al menos el Castigador se parecía al Castigador, y por esa razón, cuando pude ver la película, lo hice con una cierta ilusión de ver algo digno de mi tiempo...

No lo era. Durante la primera media hora mi escepticismo iba creciendo, hasta convertirse en desilusión, y más tarde en desconcierto, hasta llegar al odio, y de ahí claro al lado oscuro. La película es pequeña. Muy pequeña. Falta de ambición, falta de presupuesto, falta de coherencia, falta de un director con ganas de hacer una buena película. El Castigador pasa a ser un paisanín que de cara se parece al superhéroe, pero nada más. Es un tío que se dedica a matar mafiosos. Vale, venga, el personaje del comic también. Y los dos son violentos, vale, eso también es cierto. Pero es que hoy por hoy con eso no es suficiente. La historia es patética, mal copiada de Batman, a la que aspira a parecerse, con un “malo” que es un tío que era guapo, y que se cae en un reciclador de vidrio, y claro, con los cortes se queda feo. ¿He oído Jocker por algún sitio? Pero el tío está amargado, probablemente por el esperpéntico maquillaje ultra cutre que le ponen en la cara (por dios, que alguien le ponga al patán de maquillaje El Caballero Oscuro y que aprenda leñe). Y este tío amargado, tiene un hermano que está loco. Y ese hermano se come a la gente y va de psicópata inteligente (he oído decir Lecter?) Pero claro. No es Anthoni Hopkins, sino un patán que da pena por lo imbécil que es. Y estos dos mongoles, perdonen mi lenguaje soez, pero mi lado oscuro sale a la luz, se enfadan con el Castigador (supongo que es porque es el que tira al “malo” al reciclador de vidrio, pero como los personajes son tan extremadamente planos, no acaba de quedar claro) y le quieren matar. Así que cogen un edificio abandonado (ni en la peor peli de serie b) y se lían a tiros con el Castigador. Y ya está, la peli se acaba. Bueno, no cuento el final, porque para qué. Es que no da más de si. Una fotografía patética, el vestuario aun peor (en lugar de el traje de operaciones especiales, el Castigador lleva un gigantesco chaleco antibalas con una calavera mal pintada...) las interpretaciones son lo peor, los efectos especiales son esperpénticos, y la peli en general es lo peor.
Mención aparte quiero dedicar por cierto al doblaje, tan, tan malo, que en algunos momentos llega a parecer una broma, de mal gusto, por supuesto.
Para mí, el Castigador es uno de los personajes peor tratados que he visto, y un verdadero insulto al buen gusto y al tiempo del espectador.
Como conclusión, y por si no ha quedado lo bastante claro, diré que la película es malísima, y no recomiendo a nadie que la vea, por ninguna razón. No se me ocurre ningún motivo coherente por el cual nadie podría perder el tiempo en ver un subproducto como este, salvo en el caso de alguien que escriba críticas de películas para su blog personal. Para los demás, abstenerse es el mejor consejo.

10.5.09

faustoArt Cinema: Bolt (2008)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Bolt (2008)

Un perrito adorable

Bolt es un perrito adorable y super listo, que siempre está ayudando a su adorable dueña, una niñta cuyo padre ha sido secuestrado por un señor super malvado, para conseguir los secretos que este guarda. Pero lo que este señor tan requetemalo no sabe es que Bolt es un perrito adorable, listo, y además especial, porque tiene super poderes!

El Show de Truman Canino

Lo que Bolt no sabe, es que en realidad vive en un mundo de ficción, y que es el protagonista de la serie de televisión más famosa del país. Todo está pensado para que él no se de cuenta, y por esa razón está convencido de que tiene todos esos poderes.

El argumento es una excelente excusa para que Walt Disney retome su género favorito, el de la animación. Pero señores, en el estudio de Mickey Mouse se han dado cuenta de que con los lápices y los colorines ya no se vende, así que han optado por pasarse al lado oscuro, o al de la luz, según se mire. Con John ToyStory Lassater en la producción, se lanzan a una nueva aventura tridimensional de animación sintética, que al igual que Monstruos contra Alienígenas, tenía como principal reclamo que ha sido creado en tres dimensiones. Yo no la he visto en 3D, así que me limitaré a hablar de la película per sé.

Si por algo se caracteriza Walt Disney es porque siempre ha tenido muy claro cual es su público objetivo. Sabe que sus películas son para niños. Y no se complica la vida, haciendo peliculas para niños-con-padres, o para niños-y-además-otro-tipo-de-público. Por eso sus películas siempre están cargadas de un contenido educativo y moral, que si bien es muy adecuado para los pequeños, para los que por desgracia ya no somos tan pequeños se nos hace un poco pasteloso. La película se convierte en un contínuo descubrimiento por parte de Bolt de lo guay que es ser un perro vulgar, y lo tonto que es querer tener superpoderes... Y claro, uno se da cuenta de lo ovejizados que estamos desde pequeños con estas cosas, porque, seamos serios, ¿quién no quiere tener un superladrido??? :D

El desarrollo de los personajes es muy bueno, a destacar los personajes secundarios, marca de la casa, que son realmente divertidos, y a destacar también el ritmo de la película que es entretenidísima, y en la que la acción no decae en ningún momento. A nivel audiovisual el resultado es apabullante. Visualmente la película es una delicia, y debo decir que me he quedado impresionado del total grado de fotorealismo que se ha alcanzado, superando en detalles puntuales todo lo que yo había visto hasta el momento. Es tal el grado de perfección, que ya ni se nota, razón por la cual, paradójicamente, pierde parte de la magia de las películas de antaño, en las que la novedad de la tecnología, o los pequeños efectos que iban apareciendo, nos impresionaban una y otra vez. Con todo, insisto en que el resultado es impresionante, y solo nos hace soñar con lo que se podrá conseguir de aquí a unos pocos años, a mí se me hace la boca agua! Con el sonido ocurre lo mismo, la época del sonido multicanal ya ha pasado a la historia, y ahora ya es algo asumido, por lo que no podemos decir que nos impresione un sonido posicional, lo cual no quiere decir que no goce de un apartado sonoro envidiable, más aun en su versión original, que por desgracia no he podido ver, con actores de la talla de Travolta como doblador de Bolt.

Otro punto que me gustaría destacar es que Walt Disney está sabiendo adaptarse a los nuevos tiempos sin caer en la imitación o en la copia de su compentencia, léase DreamWorks. Se nota que la película es de Disney. Pero esto tiene pros y contras, para mí la más importante es que, siendo el argumento que es, se queda muy encerrada en sí misma, y no aprovecha el potencial que tiene para hacer guiños a otras películas o situaciones, algo habitual en la firma de Spielberg, e incluso en Pixar, también de Disney.

Así que el resumen es ese, que se trata de una película sobresaliente a nivel audiovisual, pero que está claramente enfocada a un público infantil, con todo lo que eso conlleva. Muy recomendable, ahora bien, no es el Caballero Oscuro, ni ahonda en la psicología como el Show de Truman. Si la véis, no os vais a arrepentir. ¡Superladrido!


26.4.09

faustoArt Cinema: Monstruos vs. Alienígenas (2009)

AVISO: Esta crítica contiene SPOILERS. Está dirigida a personas que hayan visto la película, o a personas que sienten interés por ella y no les importe que el argumento les sea revelado, dado que la intención de la misma es realizar un análisis de sus puntos clave, y sería imposible hacerlo si no se puede aludir directamente a alguna escena o situación concreta)

Monstruos vs. Alienígenas (2009)

Esta película se sale... de la pantalla!!!

Monstruos vs. Alienígenas es una película de animación firmada por Dreamworks (Shrek, Madagascar) y cuya principal característica es que cuenta con una versión filmada en tres dimensiones, y que sirve como maniobra de marketing para promocionar la tecnología 3D en nuestro país.

Monstruos vs. Alienígenas: La película

Se trata de una película interesante, que resulta entretenida, y que tiene un divertido sentido del humor que juega (como suele ocurrir en las películas de Dreamworks) en numerosos niveles, algunos más infantiles para el público más evidente de la película, es decir los niños, y algunos mucho más complejos enfocados al público más adulto que acompaña a la jauría. Los guiños a las películas clásicas son numerosísimos, y algunos realmente divertidos. A nivel visual, y sin entrar en la nueva tecnología 3D que luego veremos en más profundiad (jeje) la película demuestra que la animación por ordenador ha llegado a un nivel altísimo, en el que roza el fotorealismo en muchos momentos. La espectacularidad audiovisual es altísima, y los numerosos momentos de acción están rodados de una forma muy dinámica. El sonido tampoco se queda corto y presenta un sonido envolvente muy espectacular. La banda sonora está bien elegida, y parodia el sonido de las películas clásicas, aunque pasa ligeramente desapercibida.

A diferencia de las películas clásicas de animación, el contenido moral no llega a niveles de cursilería, antes todo lo contrario, están bien contemplados y pueden resultar enriquecedores. Los caracteres están bien trabajados, son profundos y en ningún momento se hacen empalagosos. Igual que ocurre en Madagascar y en Shrek, es esta profundidad y este desarrollo lo que hace tan especiales estas películas, que tienen un carácter único, y que las hace resultar mucho más frescas y divertidas que sus homónimas de Disney (que no de Pixar, ojo).

En resumen, una película entretenida, pensada para pasar el rato, y no para revolucionar la historia del cine, ni para cautivar por su complejidad. Si tenéis hijos y no tenéis otro plan mejor, os recomiendo que no os la perdáis.

Tecnología 3D

El principal argumento de venta para Monstruos vs. Alienígenas es la presentación en sociedad de la nueva tecnología 3D. Esta tecnología se basa en la estereoscopía para crear una imagen diferente para cada ojo. Con unas gafas especiales basadas en el espectrograma de colores, se discrimina una imagen para el ojo izquierdo, y otra para el derecho. Si no tuviéramos la gafas puestas, lo que veríamos en pantalla sería una especie de imagen doble.

Lo que se consigue con esta tecnología es enfatizar la sensación de profundidad, y el cerebro de forma natural interpreta las imágenes como si estuvieran en diferentes planos, y no en un único plano bidimensional.

Las sensaciones que se traducen de este tipo de tecnología son muy impresionantes, dando muchas veces la sensación de que realmente aparece una tercera dimensión, y da la sensación de que los elementos están en diferentes planos. Se trata de una tecnología que consigue una mayor naturalidad en las imágenes, que parecen mucho más reales.

En el caso de Monstruos vs. Alienígenas, llega a parecer una verdadera demo técnica, y durante toda la película se crea un efecto de "demasiada profundidad", pero dado que este es el principal argumento de venta de la película, es algo perfectamente comprensible.

Debo decir que debido a las características fisiológicas de mis ojos, me resulta realmente complicado captar esa sensación de profundidad. Las personas que sufran de algún problema visual en el que sus dos ojos funcionen de una forma sustancialmente diferente (ambliopías, cataratas, cegueras parciales, etc) directamente no podrán captar la sensación de profundidad que se consigue con esta tecnología. Incluso las personas que tengan la visión perfectamente normal podrían no captarla dependiendo de su forma de procesar las imágenes. Sin embargo esto es una excepción, y en general la mayor parte de la gente notará la sensación de profundidad. A mí durante la película hubo algunas escenas en las que lo pude notar con total claridad, pero solo cuando el efecto estaba especialmente forzado. En estos casos, es cierto que la sensación resulta impresionante, casi vertiginosa. Creo que es importante enfatizar que esta tecnología, una vez te pones las gafas, no distorsiona la imagen, y por lo tanto una persona con deficiencias visuales no notará ninguna diferencia con los sistemas de proyección de siempre, lo cual elimina cualquier crítica por discriminación que pudiera surgir.

Desde mi punto de vista personal las desventajas de esta tecnología (que pasan totalmente por la obligatoriedad del uso de gafas especiales, y del incremento en el precio de la entrada) superan claramente las ventajas, pero entiendo que eso es debido a mis características fisiológicas. Las personas que conozco que la han visto y que han podido apreciar la sensación de profundidad en todo su esplendor salieron encantados y la opinión generalizada es que una vez se supere el tema de las gafas es una tecnología que aporta mucho.

Si asumo que esta tecnología realmente aporta, entonces es obvio que debe seguirse esta línea de investigación. Ello no quiere decir que, como ocurre con otras tecnologías en el mundo del cine, vaya a hacer que cualquier película sea mejor. Habrá películas en las que aporte mucho, y otras en las que aporta poco. Lo que sí está bastante claro es que es la respuesta de Hollywood a la cada vez menor afluencia de público a las salas, no solo por los enormes problemas de piratería, sino también por la crisis de ideas que sufren.

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