19.4.09

No me vendas la bicicleta Gustavo


Torner es uno de esos artistas que pican de todas partes, y que han hecho de todo. Y alguna de sus obras es realmente buena, léase por ejemplo las vidrieras de la catedral de Cuenca. Y luego sin embargo uno llega a la galería dedicada a su figura (espectacular espacio gótico rehabilitado en galería de arte contemporáneo, por cierto) y de repente se encuentra esto. Y claro, mire usted, a mí no me venda la moto. Porque bien es cierto que la pieza estaba escondida en la esquina más oscura de la sala, y que no le daba la luz, como si se avergonzaran de ella, pero al ojo avezado acostumbrado a rebuscar para encontrar genialidades a veces la suerte le juega malas pasadas, y una cosa que poca gente hubiera visto siquiera, te la encuentras de sopetón. Y claro, no sabes si es un arte, o un error, porque puede que alguien se dejase olvidada una rueda de su bici, y esa esquina a oscuras fuese algo así como la zona de objetos perdidos, pero no. Resulta que cuando el iris se da cuenta de que está oscuro y se dilata para que entre más luz, en la retina impacta terrible, apocalíptico, el título de la obra: “Icono para la Meditación a Aristóteles”, de 1969. Y mire usted, a mí no me venda la bicicleta hombre, que uno tiene el culo pelado (y perdón por la vulgaridad) de que le vengan con estas. Y es que el dadaísmo, el ready made y el objeto conceptual a uno ya le suenan a chiste. Lo que en la década de los 30 se podía sostener por los pelos, en la década de los 70 suena a broma de mal gusto. Y ojo, que a lo mejor es que tenía un mal día, no digo yo que no, pero es que por entrar a este espacio expositivo se cobra entrada, y aunque solo sea en la esquina más oscura, uno piensa que le están tomando el pelo. Y a lo mejor es eso, oiga. Porque, ¿ahora qué hago delante de esta cosa? ¿Le entro al juego al autor e intento jugar a los jeroglíficos? Que no tengo paciencia oiga, que se deje usted de vender bicicletas. En el arte vale todo, no digo yo que no que para eso estamos en la posmodernidad. Ahora bien, también son válidas todas las opiniones, y las críticas no dejan de ser precisamente eso, opiniones. Por suerte debe serle reconocida la realidad de que solo es una mancha en una carrera completa, así que no merece la pena darle más importancia. Pero, ¡no me intente hacer comulgar con ruedas de bicicleta señor Torner! ¡Un poco de por favor eh! :D

4 comentarios:

MAITE dijo...

Fabulosas las vidrieras de la catedral de Cuenca...
besinos.

drak dijo...

pues a mi si me a gustado y vaya ke el arte conceptual no lo trago mucho

ke buen blog tienes aki,,,,,,,pasate por el mio para ke veas algunos de mis trabajos,,,,,,,,,http://darkpopart.blogspot.com/

saludos

Buda dijo...

Ya estamos como siempre hombre, a tí si no es un paisajín hiperrealista en el que se ven todas las hojas de los árboles, ya no te gusta... :D

faustoArt dijo...

Maite, en cuanto pueda pondré las fotos de lsa vidrieras, por eso de dar una de cal y otra de arena.
Drak, lo divertido del arte es que para gustos colores, verdad? Me alegra que te haya gustado el blog, siéntete como en casa por aquí vale? He estado en tú blog y me ha gustado, un abrazo muy fuerte!
Y Buda, me ofendes, a mí eso del hipernosequé cómo me va a gustar! Yo creo que el único arte válido es el manierismo!!! XDDD

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